Un total de 472 personas fueron víctimas de homicidio durante el primer semestre del año 2026, 41 menos que en el mismo período de 2025.
Ese fue parte de los resultados que entregó ayer el Informe Nacional de Víctimas de Homicidios Consumados, que reveló además que la tasa de homicidios durante la primera mitad del año fue de 2,3 víctimas cada 100 mil habitantes, lo que representa una caída de 11,5% en comparación con el año anterior.
Se trata del
cuarto informe consecutivo que muestra una caída en la cantidad de víctimas de homicidios durante el primer semestre, alcanzando la cifra más baja desde el año 2022, cuando se registraron 660 víctimas.
En el detalle por región, se observa que durante el primer semestre de 2026, 11 de las 16 regiones del país experimentaron una caída en la tasa de homicidios cada 100 mil habitantes.
Regiones con la tasa más alta
En tanto, al igual que en los primeros semestres entre 2018 y 2025, el mayor número de víctimas de homicidios se registró en las regiones Metropolitana, de Valparaíso y del Biobío.
Para este primer semestre 2026 registraron 218, 53 y 38 víctimas respectivamente. Aquello equivale al 65,5% del total de víctimas a nivel nacional durante el periodo.
No obstante aquello, las tres regiones experimentaron una reducción en la cantidad de víctimas. En el caso de las regiones Metropolitana y del Biobío, esta tendencia se mantiene desde 2023, mientras que Valparaíso registró su cuarto año consecutivo disminuyendo.
Al mirar la tasa, 5 regiones registran un alza en la tasa de víctimas de homicidios
consumados cada 100 mil habitantes al comparar con el primer semestre de 2025.
El incremento más significativo se produjo en Tarapacá, cuya tasa aumentó un 78,9% (de
1,9 a 3,4), seguida por Coquimbo con un alza del 42,1% (de 1,9 a 2,7) y O'Higgins con
un 33,3% más (de 1,8 a 2,4). Las tasas de homicidios cada 100 mil habitantes también
crecieron en Maule (de 1,9 a 2,1) y Ñuble (de 1,0 a 1,1).
En conversación con Emol, Pablo Urquízar, coordinador del Observatorio del Crimen Organizado y Terrorismo (OCRIT) de la Universidad Andrés Bello, comenta respecto a los indicadores de RM, Valparaíso y Biobío que "las tres regiones efectivamente redujeron sus homicidios durante el primer semestre de 2026, pero siguen concentrando una parte muy importante del fenómeno".
"Por lo tanto, más que hablar de una incapacidad para bajar, el desafío es explicar por qué mantienen una concentración tan alta, lo que se puede comprender por la cantidad de habitantes que tiene cada región", sostiene.
Regiones que redujeron tasa
El informe destaca la reducción en Aysén, cuya tasa disminuyó un 80,4% (de 4,6 a 0,9), seguida por Atacama con 73,5% menos (de 3,4 a 0,9) y Arica y Parinacota con 47,4% (de 5,7 a 3,0). En la Región Metropolitana, la tasa de homicidios cada 100 mil habitantes disminuyó un 7,1% (de 2,8 a 2,6).
Si se observa la frecuencia de víctimas, las regiones con las cifras más bajas de homicidios este 2026 son: Aysén, con 1; Magallanes, con 2; Atacama, con 3; Ñuble, con 6; Los Ríos, con 8; y Arica y Parinacota con 8.
Si bien La Araucanía no está entre las cifras más bajas, el primer semestre de 2026 registró 16 homicidios, mientras que el mismo periodo del año pasado fue de 21. La cifra de 16 homicidios no se registraba desde 2021 y es la más baja de toda la serie (2018-2026).
Jorge Araya, experto en seguridad y académico Usach, comenta que la baja general de los indicadores "es fruto de un proceso que se ha venido desarrollando en los últimos cinco años, de fuerte e intensiva persecución al crimen organizado. Creo que el plan Calles Sin Violencia que se realizó en el gobierno anterior y la focalización que hicieron las policías llevó a que hubiesen más de 300 presos ligados al Tren de Aragua en las cárceles, por lo tanto, en la medida que han estado en la cárcel han estado incapacitados para seguir delinquiendo y eso ha implicado una baja importante de los homicidios a nivel nacional".
El experto sostiene que lo anterior repercute especialmente en el norte, "porque en esas regiones estaban muy presente las células del Tren de Aragua, y se hace especialmente notorio en las regiones de Arica y Parinacota, Atacama, que estaban muy tomadas por el crimen organizado. Es allí donde se ha visto una focalización en la persecución", enfatiza.
Araya plantea que también se puede estar dando el fenómeno del desplazamiento hacia otras regiones de estos grupos criminales, en la medida que saben que en esas regiones del norte se está focalizando las investigaciones. "Y vamos a tener que ir viendo con el tiempo si es que efectivamente se han desplazado y hay algún efecto en otras regiones", subraya.
En el caso de Aysén y Magallanes, Araya dice que no es conviente sacar conclusiones, "porque son regiones muy chicas, especialmente en la región de Aysén. Es tan poca la frecuencia, que no vale la pena llegar a ninguna conclusión preliminar. Es importante seguir viendo hacia adelante los resultados del año acumulado".
En tanto, Fernando Wilson, experto en seguridad de la Universidad Adolfo Ibáñez, comenta que el caso de La Araucanía "se entiende con la desarticulación de los grupos más activos, lo cual se ha notado fuertemente a través de la acción de intervenciones".
"Se han notado las operaciones más llamativas, como el uso incluso de helicópteros del Ejército, para la captura de distintos cabecillas de la Resistencia Mapuche Lafkenche, entre otras. Pero, en general, se comienza a notar un descenso de la violencia de la mano de acciones organizadas de parte de las fuerzas de seguridad", enfatizó.