La Municipalidad de Maipú, junto a la Delegación Presidencial de la Región Metropolitana, inició durante la mañana de este martes la etapa final del desalojo del denominado "Campamento Latinoamericano", asentamiento irregular ubicado en el trazado que conecta Santiago con Melipilla y que estuvo vinculado a uno de los episodios del secuestro y asesinato del exteniente venezolano Ronald Ojeda.
De acuerdo con un catastro realizado por las autoridades en mayo pasado, en la toma residían cerca de 140 familias, equivalentes a unas 490 personas, en su mayoría ciudadanos extranjeros. También se contabilizaron más de 30 gatos y nueve perros en el lugar.
Durante los últimos meses, el municipio desarrolló un programa destinado a conseguir la salida voluntaria de las familias, entregando alternativas habitacionales y buscando evitar que, una vez abandonado el terreno, volvieran a instalarse en el mismo sector.
Desde la municipalidad explicaron que las viviendas irregulares presentaban una serie de riesgos tanto para sus habitantes como para los vecinos del sector, debido a que no contaban con servicios básicos y se encontraban expuestas a eventuales inundaciones producto de lluvias o fenómenos meteorológicos extremos.
Recuperación de espacios públicos
El pasado 22 de septiembre se realizó la última inspección previa al desalojo, que contempla el desarme y demolición de las viviendas para posteriormente recuperar el sector mediante obras de paisajismo, áreas verdes y nuevos espacios públicos, en coordinación con la Delegación Presidencial Metropolitana.
Durante el operativo, el delegado presidencial, Germán Codina, destacó que gran parte de las familias ya había abandonado el campamento. "Ha habido un trabajo serio por parte de la municipalidad. Las familias han ido saliendo previamente, hoy es fundamentalmente un desarme. Seguimos recuperando los espacios públicos para la gente. Estamos restituyendo estos terrenos a sus propietarios", señaló.
Codina también abordó los antecedentes delictuales vinculados al sector y recordó su relación con el crimen del exteniente venezolano Ronald Ojeda. "Aquí operaba crimen organizado, este es un lugar simbólico, en este campamento se enterró lamentablemente en su minuto cuando se asesinó al teniente Ojeda. El Estado no tiene lugares vetados para intervenir", afirmó.
Por su parte, el alcalde de Maipú, Tomás Vodanovic, destacó que se trata del cuarto operativo de este tipo desarrollado durante su gestión sin incidentes. "No van a ver resistencias de familias, ni forcejeos con niños. Esto se debe a una estrategia de intervención social integral", sostuvo.
El jefe comunal adelantó además que el terreno será transformado en un parque. "Si ven las experiencias pasadas, el campamento Japón hoy es un parque que está en obras, lo mismo va a ocurrir acá. Un lugar que estaba perdido, arrebatado, con presencia de crimen organizado. Esto se va a convertir en un parque urbano de bajo requerimiento hídrico. Vamos a construir un memorial como municipio para recuperar este espacio", detalló.