El domingo recién pasado,
Franyel, una mujer trans venezolana de 35 años, murió a manos de su pareja en San Pedro Alcántara (Marbella, España). Un día después Juan Carlos de 59 años confesó haberla asesinado con un arma blanca y fue arrestado.
Sin embargo, aunque ambos mantenían una relación sentimental,
la investigación pasó a un juzgado de instrucción ordinario y no a uno de Violencia contra la Mujer" ya que -según informó el medio español El Periódico-
Franyel no estaba inscrita como mujer.
"Franyel era una mujer, vivía como una mujer y ha sido asesinada como una mujer".
Mar Cambrollé, presidenta de ATA
Esto último causó el enojo de la Asociación Trans española de Andalucía-Sylvia Rivera (ATA), que este miércoles exigió
que el crimen sea reconocido y tratado institucionalmente como un crimen de violencia machista.
La ONG defendió que Franyel fue "víctima de una cadena de violencias que no puede continuar después de su muerte", y reclamó tanto a los ministerios españoles de Igualdad y Justicia como a las autoridades judiciales competentes que su asesinato se aborde como violencia machista.
La presidenta de ATA, Mar Cambrollé, argumentó que esta mujer fue víctima tanto de la violencia ejercida por su pareja como de la "negligencia de un gobierno que tardó más de tres años desde la aprobación de la Ley Trans en habilitar el procedimiento que permitiera a las personas trans migrantes ejercer efectivamente su derecho a adecuar el sexo de su documentación".
Por ello, sostuvo que "ahora no puede volver a ser víctima de unas instituciones que, precisamente por haberle impedido realizar ese cambio, se nieguen a reconocerla como mujer y a tratar su asesinato como violencia machista".
También demandó "criterios que garanticen que ninguna mujer trans migrante quede fuera de la protección frente a la violencia de género por una cuestión meramente registral".
Para ATA resulta "especialmente grave" que esa "discordancia documental, consecuencia de años de inacción administrativa", pueda utilizarse para negar a Franyel, una vez asesinada, su condición de mujer y el reconocimiento de la violencia machista sufrida.
"Franyel era una mujer, vivía como una mujer y ha sido asesinada como una mujer", afirmó Cambrollé y resaltó que "una igualdad real jamás se construirá sobre la exclusión o el olvido de ninguna mujer".