EMOLTV

¿Actuó consciente o sufrió psicosis posparto? El caso de Lindsay Clancy, mujer acusada de matar a sus tres hijos en EE.UU.

La enfermera especialista en parto y maternidad también intentó quitarse la vida, quedando parcialmente paralizada. El juicio en su contra comenzó el 27 de julio y ahora el jurado debe determinar su nivel de responsabilidad.

27 de Agosto de 2026 | 15:13 | Redactado por M. Francisca Prieto, Emol / EFE
imagen

Lindsay Clancy.

AP
El 24 de enero de 2023, la enfermera especialista en parto y maternidad Lindsay Clancy (36) se quedó sola con sus tres hijos -Cora (5), Dawson (3) y Callan (8 meses)-, mientras Patrick, su marido, salía a hacer algunas diligencias en las que se demoró poco menos de una hora.

Al regresar a su casa ubicada en Duxbury, Massachusetts (EE.UU.), el hombre no encontró a su esposa e hijos, por lo que comenzó a buscarlos. El dormitorio principal estaba cerrado, por lo que forzó la puerta y se encontró con una ventana abierta, sangre y a su esposa tendida en el piso apenas consciente. La mujer tenía lesiones en la columna, y cortes en las muñecas y el cuello.

Al preguntarle qué había ocurrido, Lindsay le explicó que había tratado de quitarse la vida y que sus hijos estaban en el sótano. Patrick esperó la llegada de los servicio de emergencia y luego fue a revisar a los niños, a los que encontró estrangulados con bandas elásticas de ejercicio.

Cora y Dawson fueron declarados muertos en el lugar, mientras que el pequeño Callan murió tres días después en el Hospital Infantil de Boston.

En febrero de 2023, Lindsay -quien quedó parcialmente paralizada- fue acusada de asesinato en primer grado, tres cargos de estrangulamiento y tres cargos de agresión con arma peligrosa. El juicio en su contra comenzó el 27 de julio de 2026 en un tribunal de Massachussetts y llegó a su fin este jueves con los alegatos de cierre.

Según ha mantenido la Fiscalía, la mujer es responsable penalmente, ya que planificó meticulosamente los asesinatos de sus hijos. De acuerdo a una cronología leída el día en que Lindsay fue acusada, la mujer buscó en internet cuánto tiempo se demoraría su marido en ir y volver desde su casa a un restaurante a buscar comida y luego a una farmacia.

Por su parte, la defensa ha planteado que la mujer sufría una psicosis posparto tras el nacimiento de su tercer hijo y que en el momento de los crímenes, estaba bajo los efectos de una combinación de 13 medicamentos psiquiátricos que le habían provocado ideas homicidas y suicidas.

Y aunque la Fiscalía aseguró que a Lindsay no se le había diagnosticado depresión posparto, tras los asesinatos cercanos a ella publicaron declaraciones pidiendo más concientización y comprensión con ese trastorno.

"Estaba luchando contra demonios muy serios, algo que nadie puede comprender si nunca lo ha vivido en carne propia", señaló una persona, según The Independent.

Cabe señalar que aunque tras los crímenes el matrimonio Clancy se rompió, Patrick ha pedido empatía por su exesposa, asegurando que el deterioro de su salud mental fue evidente tras el nacimiento de su hijo menor.


Patrick Clancy junto a sus hijos Cora, Dawson y Callan. Crédito: GoFundMe.

Alegatos finales y comienzo de las deliberaciones


De esta manera, el jurado deberá decidir si Lindsay tendrá que cumplir su condena en la cárcel o en una institución mental.

El juez de caso, William Sullivan, indicó al jurado este jueves que valoraran el contenido del juicio, en el que participaron casi un centenar de testigos, incluyendo expertos, teniendo en cuenta que la Fiscalía debía probar más allá de ninguna duda que la mujer era consciente de sus actos para que se la pueda condenar por asesinato, un delito penal, según ABC.

Lindsay "no es penalmente responsable de su conducta si tiene una enfermedad o defecto mental, y como resultado de ello, carece de la capacidad sustancial bien de apreciar la criminalidad o incorrección de su conducta, o bien de ajustar su conducta a los requisitos de la ley", dijo el juez al jurado, que está compuesto por 12 mujeres y seis hombres.

El jurado tiene las opciones de considerarla culpable de asesinato en primer grado, pero también en segundo grado, menos grave, y en última instancia el juez incluyó el delito de homicidio involuntario, un extremo al que se opone la Fiscalía. También pueden decidir considerarla no culpable de los cargos por razones de locura.

El abogado de Lindsay, Kevin Reddington, aseguró en sus alegatos finales que la mujer era una "buenísima madre" pero recibió un mal tratamiento de salud mental de una psiquiatra con poca experiencia, estaba sobremedicada y pidió ayuda a su entorno sin éxito, antes de sufrir una psicosis posparto en la que mató a los niños.

"Dios mío, ¿qué tenía que hacer? Estaba pidiendo ayuda y no se la daban", dijo el abogado, según CBS.

La fiscal, Jennifer Sprague, por su parte, señaló que no había duda de la enfermedad mental de Lindsay, pero lo importante es si "sabía distinguir el bien del mal" cuando mató a sus hijos, y apostilló que tenía unos beneficios de salud mejores que otras personas, con baja maternal, ayuda familiar y "recursos".

También destacó que la mujer tenía formación como enfermera, por lo que podía tener conocimiento de su tratamiento.

La fiscal sacó a colación crímenes similares de madres que mataron a sus hijos, como Andrea Yates, para desacreditar el argumento de que Lindsay escuchó una voz que la impelió a matar, señalando que solo la escuchó "una vez", mientras que Yates las escuchó "durante meses".

Tras los alegatos finales, el juez instruiría al jurado respecto a las normas para deliberar. Las deliberaciones pueden alargarse horas o días.