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Acumulación de hielo habría provocado accidente aéreo en Buffalo

Este viernes fueron recuperadas las "cajas negras" del avión, de donde se desprende que el avión tenía hielo en sus alas y parabrisas.

13 de Febrero de 2009 | 22:26 | AFP

BUFFALO.- La tripulación del avión que se estrelló el jueves en Buffalo (Estado de Nueva York) causando 50 muertos notó cantidades "significativas" de hielo acumulado en las alas poco antes del accidente, indicaron este viernes los investigadores del siniestro.


Los investigadores recuperaron el viernes las "cajas negras" con las conversaciones de los pilotos y los parámetros de vuelo del avión, que se estrelló sobre una casa en los suburbios de Buffalo.


El Bombardier Dash 8-Q400 fletado por Continental Airlines con destino a Buffalo provenía del aeropuerto neoyorquino de Newark y se estrelló el jueves a  las 22:20 horas locales (03:20 GMT del viernes) en el suburbio Clarence Center.


Según el análisis de las "cajas negras", el avión se encontraba a nueve kilómetros del aeropuerto de Buffalo, ya en su fase de aterrizaje, cuando la tripulación se percató del problema del hielo.


"La tripulación mencionó una acumulación significativa de hielo en el parabrisas del avión, y en el borde anterior de las alas", indicó Steve Chealander, portavoz de la Oficina Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB).


Según la conversación grabada, "la tripulación revisó las condiciones meteorológicas y reportó que la visibilidad era de tres millas (casi 5  kilómetros), con nieve y neblina en las inmediaciones", agregó.


Tras recibir la autorización para descender a 11.000 pies (unos 3.300  metros), los pilotos advirtieron la acumulación del hielo a pesar de que los instrumentos indicaban que el sistema de descongelación estaba encendido.


Posteriormente, los pilotos intentaron volver a subir el tren de aterrizaje que habían bajado poco antes, así como los alerones que ayudan a disminuir la velocidad en el descenso, según el vocero.


Al impactar el suelo, el avión que aún llevaba 2,6 toneladas de combustible, se convirtió en una bola de fuego mortal, desatando un incendio tan intenso que las llamas impidieron el acceso  inmediato de los equipos de rescate.


Un testigo del accidente, Tony, narró que el avión había caído "en picada"  hacia su vehículo. "El ala izquierda estaba ligeramente inclinada hacia abajo  (...). Fue una trayectoria directa hacia abajo", contó.


Según el gobernador de Nueva York David Paterson, el hecho de que el avión no haya caído con trayectoria más horizontal evitó una catástrofe aún mayor en  las inmediaciones pobladas.