Escritor chileno se atreve con una trilogía fantástica

Ya está en librerías "La hermandad del viento", novela de Alberto Rojas que sucede a "La lanza rota". Una historia de piratas y batallas que obviamente sucede en una tierra lejana: Kalomaar.

08 de Mayo de 2009 | 12:56 | Sebastián Cerda, El Mercurio Online

SANTIAGO.- Todo esto sucede en un lugar llamado Kalomaar. Una tierra lejana, donde un ex pirata llamado Ákeron, y que ya derrotó al hechicero Rizalés, recorre los mares al servicio del Nuevo Imperio, hoy amenazado por el pirata Talbor.

Una descripción con aroma a mitos y leyendas, de ésas que autores como J.R.R. Tolkien han plasmado con maestría en sagas como "El señor de los anillos".

Pero esa historia de piratas no proviene de un antiguo escritor fantástico, sino de un chileno y de un libro que se acaba de editar. Se trata de "La hermandad del viento" (Editorial Universitaria, $8.000), segunda novela de la trilogía "Leyendas de Kalomaar", de Alberto Rojas.

La primera parte de esta saga, "La lanza rota", es precisamente la que lo hizo debutar en el género hace cerca de 15 años, pero tuvo un fuerte reimpulso a partir de 2007, con su reedición. Entonces incluso llegó a ser incluida en las listas de lectura obligatoria por varios colegios, y la editorial contactó a Rojas para que Ákeron tomara nuevamente su nave, el "Intrépido" y enfrentara nuevos desafíos.

"Más que segundas o terceras partes, 'La hermandad...' es una segunda historia, independiente de la primera. Pero sí son progresivas", aclara el autor, quien cree que esta nueva novela quedó "mucho mejor" que "La lanza...". "Hay una evolución, la historia está más desarrollada, creció", dice.

-¿Compartes el juicio de quienes asimilan tu libro a lectura escolar o adolescente?
-Te confieso que cuando escribí "La lanza..." no pensaba en un público definido. Evidentemente no es una historia adulta, pero no fue pensada para un público juvenil. Cayó en esa categoría porque existe la tendencia a segmentar la literatura, que sirve más para que la gente encuentre lo que busca en las librerías que para que los autores desarrollen sus obras. Siento que "La hermandad..." es un libro que puede leer cualquiera. Para mi sorpresa, mucha gente adulta ha leído estos libros, les han gustado, y me dicen que les recuerda a "Simbad", las aventuras de Emilio Salgari, "La isla del tesoro".

-¿Ésos son tus referentes, más que la fantasía mítica, tipo Tolkien?
-Tolkien nunca fue mi referente, llegué tarde a "El señor de los anillos" y es una obra monumental. Cualquier cosa que hagas inspirada en eso va a ser una fotocopia. No pretendo que ésta sea una lectura para un tipo que ya pasó por Tolkien.

-¿Es una lectura iniciática?
-A lo mejor sí. Hoy cuesta encontrar a los clásicos, y fueron apropiados por otras plataformas. Por ejemplo, hoy encuentras conceptos de literatura fantástica en los videojuegos. La fantasía épica se fue a ese mundo, también al cómic, en parte al cine, pero no tanto a la actual producción literaria. Me gustaron esos comentarios de la gente adulta porque los remitía a lo que habían leído en su infancia y juventud, y descubrí que el libro funcionaba a dos bandas: Para la gente muy joven y para gente mayor.

-Como un exponente local del género, ¿de qué modo visualizaste fenómenos como "Harry Potter", de J.K. Rowling, o la saga "Crepúsculo", de Stephenie Meyer?
-"Harry Potter" marcó un antes y un después. Demostró que los niños podían entusiasmarse con ideas y tramas más complejas, y que le podían perder el susto a un libro de 800 páginas. Para la gente joven, que durante mucho tiempo estuvo constreñida por una literatura escolar que no los representaba, fue una válvula de escape. Por otro lado, también legitimó el derecho de los adultos a leer literatura que aparentemente no era adulta. Fue un punto de conexión generacional. Padres e hijos rayaban con la misma historia. Fue un fenómeno con vuelo propio. El de Stephenie Meyer viene acompañado de campañas de márketing tremendas.

-Y así como en "Harry Potter" se observó que la saga creció con su público, que la historia fue oscureciendo, complejizándose, que perdió la inocencia. ¿Piensas seguir un proceso como ése en el tercer libro de tu trilogía?
-Sí, hay elementos (en "La hermandad...") que hacen que transite por la escala del blanco, gris y negro, que le agregan un dramatismo que no había en "La lanza...", y eso es lo que me gustaría seguir acentuando. En algún minuto va a haber un último viaje del "Intrépido".

w.an
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