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Dueños de micros amarillas presentan millonaria demanda contra el Fisco

La acción legal exige una reparación de 2.300 millones de pesos que se repartirán de forma proporcional entre los 18 empresarios demandantes, quienes aseguran tener serios problemas económicos por haber quedado "indebidamente" fuera del polémico plan de transportes.

15 de Junio de 2007 | 11:58 | Carolina Valenzuela, El Mercurio Online

SANTIAGO.- Un grupo de microempresarios dueños de las retiradas micros amarillas,  presentaron hoy una millonaria demanda contra el Fisco por los perjuicios que aseguran tener luego de haber sido excluidos del plan Transantiago.


La acción legal exige una reparación de 2.300 millones de pesos que se repartirán de forma proporcional entre los 18 empresarios demandantes, quienes aseguran tener serios problemas económicos por haber quedado "indebidamente" fuera del polémico plan de transportes.


El abogado demandante, Nicolás Sánchez, explicó que en muchos de los casos, los microbuses tienen aún una larga vida útil, y aún así no se les permite funcionar pese a los graves problemas que ha presentado el Transantiago.


"Se ha presentado una demanda contra el Fisco de Chile a fin de que éste indemnice a estos 18 microempresarios por los perjuicios que les ha causado haber sido ellos excluidos indebidamente del plan Transantiago", dijo el profesional.


La demanda, que deberá ser tramitada por el 23° Juzgado Civil de Santiago, exige una reparación por daño moral, por el desahucio de las máquinas y por el dinero que los empresarios han dejado de percibir en el tiempo en que no han podido ejercer su labor.


Raúl Bettini, uno de los afectados, afirmó que muchos de los demandantes se encuentran prácticamente en la ruina y aún así deben seguir pagando al Fisco, pagando las deudas por la compra de microbuses y las demandas que les han presentado los choferes que quedaron sin trabajo.


Los demandantes agregaron que muchas de sus micros circulaban por los sectores en los que hoy día no hay transportes público y que si se les permitiera trabajar, se transformarían en un alivio para el "fracasado" plan Transantiago.