Hay inquietud en la FIFA. La política amenaza al fútbol. Poco a poco la polémica va creciendo. ¿La razón? Las insistencias de Donald Trump por adquirir Groenlandia. El Mundial está en la mira.
"Mundial 2026, en tensión política por debate de boicot europeo tras crisis entre EU y Groenlandia", tituló el diario La Vanguardia de España.
"La obsesión de Trump por Groenlandia podría boicotear el Mundial", escribió The Independent de Inglaterra. "Altos cargos de la FIFA y la UEFA están muy preocupados por las posibles repercusiones", agregó.
La tensión se ha instalado en Europa y las constantes advertencias del Presidente de Estados Unidos sobre la isla del Reino de Dinamarca causan temor en la FIFA.
El Mundial 2026 de Norteamérica está en la mira. ¿Puede existir un boicot a la cita planetaria por parte de los países del Viejo Continente? Parece complejo, más no imposible... Alemania abre la puerta a algo que sería un terremoto.
Oke Göttlich, miembro de la junta directiva de la Federación Alemana de Fútbol (DFB), consideró "justificado" debatir si los países del continente deberían participar en una competición organizada en un país que amenaza a Europa.
El sector político de dicho país también puso el tema sobre la mesa y la FIFA mira con preocupación lo que pueda ocurrir.
"Cancelar el Mundial se consideraría como último recurso para que el presidente Trump recapacite sobre la cuestión de Groenlandia", lanzó Jürgen Hardt, miembro de la Unión Demócrata Cristiana y figura cercana al canciller Friedrich Merz.
Alemania es tetracampeona mundial (1954, 1974, 1990 y 2014), una verdadera potencia. Si decidiera su baja de la cita planetaria, sería un golpe letal para la FIFA.
"Si Donald Trump lleva a cabo sus amenazas y desencadena una guerra comercial con la Unión Europea (UE), me cuesta imaginar que países del continente participen en la Copa del Mundo", declaró el diputado conservador, Roderich Kiesewetter, al diario Augsburger Allgemeine.
Según una encuesta para el diario Bild, realizada a mil personas, casi
la mitad de los alemanes (47%) aprobaría un boicot al Mundial por el tema de Groenlandia.
"Esta evaluación corresponde a las federaciones implicadas, en este caso la DFB y la FIFA. El gobierno federal acatará esta valoración", señaló la secretaria de Estado de Deportes de Alemania, Christiane Schenderlein.
En Francia también hay debate. "En el momento en que estamos hablando, no hay deseo por parte del ministerio de boicotear esta competencia importante y muy esperada", afirmó la ministra de deportes del país galo, Marina Ferrari.
En tanto, el legislador izquierdista, Eric Coquerel, dijo que debería considerarse la posibilidad de un boicot por parte de Francia, dos veces campeona del mundo.
"En serio, ¿podemos realmente imaginar ir a jugar la Copa Mundial de fútbol en un país que ataca a sus ‘vecinos’, amenaza con invadir Groenlandia?. La pregunta surge seriamente, especialmente porque todavía es posible reenfocar el evento en México y Canadá", señaló.
Si bien el tema es político hasta ahora, las federaciones miran con recelo lo que ocurre. Hay alerta en Europa. Más aún en la FIFA. Hoy un boicot parece difícil, aunque cualquier movimiento de Trump podría generar un terremoto.
"¿Quizá Inglaterra, Francia, España, Alemania, Portugal, Países Bajos, Noruega e Italia deberían suspender su participación en la Copa del Mundo mientras continúan las negociaciones arancelarias con el presidente Trump?. La retirada de 8 de los 10 favoritos podría despertar el interés", postuló el reconocido periodista británico Piers Morgan.
Hay preocupación. Quedan cinco meses para el arranque del Mundial y le debate se instala. Trump pone en aprietos a la FIFA.