La selección chilena masculina de handball volvió a demostrar por qué es una de las más constantes del continente. Con carácter, regularidad y una identidad ya consolidada, la "Roja" aseguró su clasificación al Mundial de Alemania 2027, sumando así su novena participación consecutiva en la cita planetaria, un registro inédito para un deporte colectivo nacional.
El boleto mundialista se selló tras una exigente participación en el Campeonato Sur Centroamericano, disputado en Paraguay, torneo que entregaba cuatro cupos al Mundial. Chile finalizó en el tercer lugar, quedándose con la medalla de bronce, resultado que ratifica su lugar entre las potencias regionales, solo por detrás de Brasil y Argentina.
Un torneo de contrastes y objetivos cumplidos
Chile inició el certamen mostrando su mejor versión. En el debut, la Roja se impuso con claridad a Uruguay por 40-22, exhibiendo un ataque fluido y una defensa sólida. Esa misma tónica se repitió ante Perú, rival al que superó por un categórico 40-12, resultados que encaminaron rápidamente la clasificación.
Sin embargo, el camino se empinó ante los dos gigantes del continente. Frente a Argentina, el equipo chileno no logró sostener el ritmo y cayó por 37-23, mientras que ante Brasil sufrió una derrota por 34-21, en encuentros que evidenciaron la diferencia actual con las selecciones que dominan históricamente la región.
Pese a esos tropiezos, Chile llegó al último partido dependiendo de sí mismo para asegurar el cupo mundialista. Y no falló.
El triunfo que selló el pasaje a Alemania
En el duelo decisivo frente al anfitrión Paraguay, los nacionales mostraron categoría y experiencia. Ante la presión de locales, la "Roja" se impuso por 36-29, un triunfo que no solo significó la medalla de bronce, sino también la clasificación directa al Mundial de Alemania 2027.
El resultado desató la celebración de un plantel que ha hecho de la regularidad su principal fortaleza. Desde 2011, Chile no ha faltado a ningún Mundial, transformándose en el deporte colectivo chileno con más presencias consecutivas en campeonatos del mundo.
El técnico Aitor Etxaburu valoró el objetivo cumplido, aunque también fue autocrítico respecto al rendimiento. La sensación general fue de satisfacción por la clasificación, pero con la convicción de que aún hay margen para crecer y competir mejor ante las potencias.
“Este equipo tiene una identidad forjada en la perseverancia. No siempre jugamos bien, pero nunca dejamos de creer. Y eso, a la larga, siempre se termina reflejando en resultados como este”, dijo al término del partido, destacando la mentalidad del plantel y su compromiso con el proceso.
Para el entrenador español, la clasificación “no es un punto de llegada, sino una confirmación de que podemos seguir construyendo”, y agregó: “No venimos a participar, venimos a competir. Ahora hay que ajustar detalles para llegar a Alemania con el mejor nivel posible”.
Un proceso que no se detiene
La clasificación a Alemania 2027 no es un punto de llegada, sino un nuevo paso en un proceso que busca seguir elevando el nivel del handball chileno. Tras el histórico desempeño en el Mundial 2025, donde la "Roja" logró avanzar al main round por primera vez, la expectativa ahora es consolidar ese crecimiento y competir con mayor regularidad en la elite.
Con una base de jugadores que militan en ligas europeas y una identidad ya reconocible, Chile volverá a decir presente en un Mundial, reafirmando que lo suyo ya no es sorpresa, sino costumbre.