EMOLTV

Llegan las 42 horas: Empresas se alistan para nueva reducción de jornada laboral y advierten "impacto relevante"

A partir del 26 de ese mes se concreta la reducción del límite.

07 de Febrero de 2026 | 09:31 | Por Pablo San Martín, Emol
imagen
Aton
Abril significará un hito para uno de los proyectos estrella del Gobierno del Presidente Gabriel Boric: la ley de "40 horas".

La normativa, que fue aprobada por el Congreso el 11 de abril de 2023, estableció una reducción progresiva de la jornada laboral desde las 45 horas semanales vigentes hasta entonces, hasta llegar a 40.

En estos momentos, son 44 las horas legales semanales. Pero en abril habrá un giro que algunos incluso considera "brusco": caerán a 42.


Empresas y Pymes ya comienzas a prepararse y desde algunos sectores dicen ver la normativa con "preocupación".

"Preocupación"


Este es el caso de la Multigremial de Emprendedores. Juan Pablo Swett, presidente de la entidad, señala que "en la práctica, implica una reducción muy significativa de horas en un solo tramo, equivalente a cerca del 40% del total que contempla la ley".

Con ello en cuenta, señala que "ya existe un antecedente claro: cuando la jornada bajó de 45 a 44 horas, el impacto en la generación de empleo fue negativo, especialmente en las micro y pequeñas empresas".

cuando la jornada bajó de 45 a 44 horas, el impacto en la generación de empleo fue negativo, especialmente en las micro y pequeñas empresas"

Juan Pablo Swett, presidente de la Multigremial de Emprendedores: "Ya existe un antecedente claro

Por lo mismo, una reducción adicional de dos horas de una sola vez tendrá un impacto aún mayor, profundizando los problemas de turnos y de continuidad operacional", complementa.

Y agrega: "Sin duda va a tener un impacto relevante. Las mipymes emplean cerca del 45% de los trabajadores del país y su realidad es muy distinta a la de las grandes empresas, que cuentan con mayor respaldo financiero para absorber y adaptarse a estos cambios".

Por último, sostiene que en muchos casos " esto puede traducirse en despidos, una menor contratación o una reducción en la demanda por trabajo. Desde el punto de vista del empleo, el efecto final puede ser aún más delicado: los trabajadores más vulnerables podrían verse forzados a pasar a la informalidad o incluso a buscar dos o más empleos para compensar la pérdida de ingresos".

Desde la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) también lanzan advertencias. Su presidente, Alfredo Echavarría, sostiene que "si no está acompañada de incrementos equivalentes en la productividad, tendrá un impacto generando un costo adicional".

Señala, en esa línea, que "evidentemente presionará e impactará los costos laborales".

La Sociedad Nacional de Agricultura (SNA) es otro de los gremios que están atentos. "Miramos esta etapa con cautela, porque la normativa no incorpora la flexibilidad que requiere un sector sujeto a ciclos productivos y a condiciones climáticas y sanitarias cambiantes y no previsibles", aseguran desde la institución.

En relación a cómo podría afectar al rubro, dicen que se verán perjudicadas "las pequeñas y medianas empresas agrícolas".

"La reducción de jornada implica un mayor costo laboral que muchas veces es difícil de absorber, sobre todo en temporadas complejas y con márgenes estrechos. Nos preocupa que esta modificación avance sin estar necesariamente acompañada de aumentos de productividad, lo que puede afectar la viabilidad de algunos negocios y, en consecuencia, el empleo rural", complementan.

Sectores más afectados


Swett explica que los sectores que aparecen más expuestos son el transporte terrestre y los servicios. Dice que en ambos casos será fundamental la capacidad de negociación de los gremios para evitar que las tensiones se traduzcan en mayores tiempos de traslado o en un encarecimiento adicional de bienes y servicios.

"También hay que poner especial atención al comercio, tanto mayorista como minorista. Es un sector altamente atomizado, compuesto en gran medida por empresas de menor tamaño, y que probablemente será uno de los más afectados por la combinación de reducción de jornada y alza del salario mínimo", indica también.

Por su parte, la SNA indica que las "mayores dificultades se concentran en los trabajadores permanentes, que cumplen funciones clave durante todo el año, como riego, ordeña y otras labores críticas para la continuidad productiva".

"Las mayores dificultades se concentran en los trabajadores permanentes, que cumplen funciones clave durante todo el año, como riego, ordeña y otras labores críticas para la continuidad productiva"

Sociedad Nacional de Agricultura

"En muchos casos, los márgenes no permiten aumentar dotaciones para cubrir nuevos turnos, lo que genera presiones salariales y operativas difíciles de sostener", aseguran.

"A largo plazo -dicen también- este escenario puede incentivar procesos de mecanización y automatización de tareas, con impactos directos en el empleo agrícola, especialmente en zonas rurales donde existen menos alternativas laborales"

Carolina Varela, directora de Servicio y Calidad de la empresa de recursos humanos Adecco Chile, por su parte, sostiene: "Industrias como el comercio, la logística, la salud, la manufactura, la agricultura y los servicios operativos pueden experimentar presiones tanto en costos como en disponibilidad de talento, especialmente si requieren mantener turnos extendidos o cobertura permanente".

"En estos casos, la reducción de horas puede traducirse en necesidad de más dotación, ajustes en turnos o renegociaciones internas", asegura asimismo.

Dice, por último, que "también es clave mirar este escenario como una oportunidad para ordenar la estructura de roles, capacitar a las personas en nuevas habilidades y mejorar la planificación de la fuerza laboral".
EL COMENTARISTA OPINA
¿Cómo puedo ser parte del Comentarista Opina?