El pasado 27 de enero,
Damián Pizarro fue presentado en conferencia de prensa como nuevo jugador de Racing de Argentina. El delantero llegó a préstamo desde el Udinese y con opción de compra.
Pizarro, que en la última temporada jugó en el Le Havre de la Ligue 1 de Francia, no venía siendo considerado y ni siquiera jugaba. Además, por si fuera poco, su DT en el equipo galo reconoció que "no estaba a la altura".
Así, con 20 años y buscando relanzar su carrera,
sus primeros días en Racing dejan dudas. Su calvario continúa...
El atacante no ha ido ni a la banca. En los dos últimos partidos no fue citado, el último de ellos jugado ayer, ante Tigre como visita.
Según Olé, "todavía no está a punto físicamente y el cuerpo técnico esperará algunos entrenamientos más para sumarlo al banco de suplentes".
El medio partidario Racing del Alma fue algo más duro, sosteniendo que desde el club aún "no lo ven en condiciones" de jugar ni de ser citado.
Para peor, Racing acumula tres derrotas en tres partidos disputados en el torneo local: Perdió 2-1 con Gimnasia y Rosario Central y 3-1 ante Tigre.
Una nueva chance tendrá el chileno el sábado, cuando su equipo reciba a Argentinos Juniors de Brayan Cortés. ¿Aparecerá en la citación?
Este mal panorama de Pizarro no hace más que recordar las palabras de su DT, Gustavo Costas, cuando fue consultado por su fichaje, dos días antes de que se oficializara. "Es un chico de 20 años. Un nueve muy potente, apareció a los 18 años muy bien. Jugador con una característica bien de 9. Fuerte, que todavía le falta... Es una carta que tenés que jugar. Por la economía de Racing, lo que podíamos traer era él", dijo el técnico en ese momento.