El Super Bowl LX de la NFL ya es historia. Seattle Seahawks ganó el título al vencer 29-13 a los New England Patriots. Una de las imágenes más llamativas del encuentro tuvo como protagonista a Mack Hollins.
El ala abierta de los "Pats" llegó al estadio descalzo y vistiendo un traje de prisionero junto a una máscara que le cubría buena parte del rostro.
Las manos las tenía esposadas y con ellas sostenía una camiseta de los Warriors, un equipo de fútbol americano de escuela secundaria, con el dorsal y nombre de Mike Vrabel, su actual entrenador en los Patriots.
Se pensó que Hollins quiso transmitir un mensaje político o que buscó hacer un guiño a Hannibal Lecter, célebre personaje de "El Silencio de los Inocentes".
No está del todo claro, pero el jugador de 32 años es conocido por sus excentricidades. Se le califica como el "Tarzán de la NFL". Asegura que beber agua no sirve para nada y no utiliza los cubiertos para comer.
Si bien no destaca por tener estadísticas espectaculares, en el Super Bowl se lució al anotar un touchdown que puso a New England en partido. Sin embargo, no alcanzó para ganar.
Revisa cómo llegó Hollins al estadio y touchdown