Universidad de Chile ya conoce el castigo que tendrá por los incidentes protagonizados por barristas en el duelo contra Audax Italiano correspondiente a la primera fecha del Torneo Nacional.
El Tribunal de Disciplina de la ANFP tuvo una sesión en esta jornada y decidió la sanción que se le aplicará al club estudiantil. Se habló de que podría jugar a puertas cerradas, sin ningún hincha, pero el castigo fue menos severo.
El Tribunal determinó que la U deberá: "1) Jugar el próximo partido en que le corresponda actuar en calidad de local en el Estadio Nacional con la denominada 'Galería Sur' cerrada y sin acceso de público, incluyendo tal cierre desde la puerta número 11 hasta la 18, ambas inclusive", dice el documento difundido por la ANFP.
"2) Jugar los siguientes dos partidos, en el Estadio Nacional, una vez cumplida la sanción impuesta en el numeral precedente, con acceso limitado a la denominada 'Galería Sur', incluyendo tal limitación desde la puerta número 11 hasta la 18, ambas inclusive. En estas dos fechas sólo podrán ingresar a la Galería Sur mujeres de toda edad, menores de 12 años de edad y hombres mayores de 65 años de edad", se agrega.
El Tribunal de Disciplina explicó que para tomar esta decisión se consideró "la gravedad de los incidentes, como también las circunstancia concurrentes en este caso; tales como, las medidas de prevención adoptadas por el club Universidad de Chile, suficientemente acreditadas, la circunstancia que no existió invasión al campo de juego, que el partido no fue suspendido, la toma de medidas que permitieron individualizar a un buen número de participantes en los hechos con las consecuentes medidas administrativas y judiciales adoptados en contra de los ellos, la correcta y oportuna intervención de los integrantes de la Seguridad Privada y el comportamiento de todo el resto del público que no participó en los hechos de violencia".
Hay que recordar que el día previo al duelo con Audax la barra de la U disparó contra la dirigencia, entre otras cosas, por el precio de las entradas y amenazó con suspender el encuentro.
Se reforzaron las medidas de seguridad, pero pese a ello un grupo reducido de fanáticos causó desmanes desde el inicio partido. Lanzaron bengalas a la cancha y trataron de entrar al terreno de juego mientras la mayoría de los presentes en el Nacional los pifiaba.
En el segundo tiempo, los fanáticos le prendieron fuego a la galería sur y el duelo estuvo varios minutos suspendido. Hubo enfrentamiento con la policía y con la seguridad privada contratada para el evento.