La paliza que sufrió el Barcelona ante el Atlético de Madrid (0-4), en la ida de las semifinales de la Copa del Rey, es tema en España.
Desde el cuadro azulgrana se mostraron indignados por el arbitraje, sobre todo por el gol anulado a Pau Cubarsí al minuto 51 y cuando el partido ya estaba 4-0 a favor de los "colchoneros".
El tanto en cuestión se revisó más de seis minutos en el VAR y finalmente fue anulado por posición de adelanto.
"Quiero calificarlo de vergüenza. Estar ocho minutos pendientes de una resolución... Quiero decir que esto no lo dejaremos así, pediremos explicaciones. No puede ser que tarden ocho minutos para ver qué pasa en una jugada", lanzó el presidente en funciones del Barceona, Rafael Yuste.
El Comité Técnico de Árbitros (CTA) explicó que la demora de más de seis minutos en decidir si había fuera de juego en el gol anulado a Cubarsí, que hubiese significado el 4-1 en el minuto 52, se debió a un fallo en el fuera de juego semiautomático por tratarse de una "situación de mucha densidad de jugadores".
El volante Frenkie de Jong también habló fuerte. "Vi después la imagen y se puede ver claramente que no había fuera de juego. Creo que es muy raro. Si la imagen no es IA, es un escándalo", disparó.
Otra polémica
Diego Simeone también está en el ojo del huracán. Lo acusan de una supuesta provocación a Lamine Yamal.
Todo ocurrió en una jugada por la banda donde estaba ubicado el técnico argentino. El partido ya estaba 3-0 a favor del Atlético a esa altura.
El gesto por el que apuntan a Simeone fue el número tres que hizo con sus manos, justo después de un breve cruce de palabras con Yamal.