La temporada 2026 de la Fórmula Uno todavía no arranca oficialmente y ya hay polémica. Y es que la nueva normativa de los monoplazas causa controversia. Ahora, el reglamento de motores señala que la potencia
debe venir 50% de la parte de combustión y el otro 50% de la parte eléctrica.
Los pilotos y sus autos se encuentran en pretemporada y hay una real división entre la parrilla por esta normativa.
Max Verstappen de Red Bull es uno de los más críticos. "Como piloto puro, disfruto conduciendo a toda velocidad.
Y, en este momento, no se puede conducir así. Están pasando muchas cosas. Mucho de lo que haces como piloto en términos de aportaciones tiene un efecto enorme en el aspecto energético. Y para mí, eso no es Fórmula 1, se siente más como un Fórmula E con esteroides. Porque ahí todo gira en torno a la energía, la eficiencia y la gestión. Eso es lo que defienden.
En cuanto a la conducción, no es tan divertido. Pero al mismo tiempo, también sé lo que está en juego con el equipo, con nuestro propio motor. Y viendo la emoción de la gente, por supuesto, cuando me siento en el coche, siempre lo doy todo. Ellos lo saben. Pero el nivel de emoción no es tan alto", dijo.
Lewis Hamilton de Ferrari va en la misma línea. "Ninguno de los aficionados lo va a entender. Es muy complejo. Es ridículamente complejo. El otro día estaba en una reunión y nos lo estaban explicando, y es como si se necesitara un título universitario para entenderlo todo. En Barcelona, por ejemplo, 600 metros de 'lift and coast' y se circula en punto muerto en una vuelta de clasificación. Eso no es lo que se entiende por competir", dijo, a raíz de unas pruebas que hizo en España.
Fernando Alonso también es crítico, aunque apela más a la nostalgia de la F-1 de antes.
"Como ya dije en la presentación del coche, creo que los monoplazas de finales de los 90 y principios de los 2000 eran los mejores para conducir:
ligeros, con ese sonido característico de la F-1, donde el tiempo por vuelta lo conseguías arriesgando un poco más. Te lanzabas a las curvas rápidas a fondo, o levantando solo un pelín, sintiendo el coche... en definitiva, tomando riesgos como piloto", dijo.
Alonso agregó: "Ahora, no se trata de tomar riesgos. Ahora el juego va de tener más energía disponible. Metemos toda la potencia en las rectas y, al llegar a las curvas, no queremos desperdiciarla. Así que, al final, lo que pasa es que por las curvas vamos bastante despacio para guardar toda la energía y tenerla disponible en la recta. Pero claro, al ir más lento en las curvas, la función principal del piloto, que es ir al límite en cada curva, se está muriendo".
Los optimistas
Lando Norris, vigente campeón, no ve todo negativo. "La Fórmula 1 cambia constantemente. A veces es un poco mejor pilotar, otras veces no es tan bueno. Nos pagan una cantidad ridícula de dinero por conducir, así que al final no puedes quejarte", dijo, mandándole un "palo" a Verstappen.
George Russell de Mercedes también cree que puede ser bueno. "El único desafío al que nos enfrentamos es usar marchas muy cortas en las curvas. Probablemente esto sea lo único que resulta bastante molesto y no es tan intuitivo. Pero por lo demás, no puedes discutir la cantidad de potencia que tienes cuando obtienes los 350 kW completos. Pero también creo que va a progresar muchísimo en los próximos meses", defendió.
Finalmente, Charles Leclerc de Ferrari opina distinto a su compañero de equipo Hamilton. "La diversión se encuentra de una manera diferente. El porcentaje de pura conducción es un poco menor. Ahora se trata más de pensar en todo lo demás, en cómo maximizar los sistemas que tienes alrededor. Hay que pensar activamente mucho más que antes", explicó.
El fin de semana del 07 y 08 de marzo arrancará, en Meloburne, oficialmente la temporada de la F-1.