El entrenador chileno Manuel Pellegrini volvió a ser protagonista en España tras conceder una extensa entrevista al programa "La Pizarra" de Radio Marca. En la conversación, el técnico abordó el presente del Real Betis, habló de su continuidad en el fútbol y fue categórico al elegir a la mejor selección del mundo en la actualidad.
Las declaraciones llegan en un momento importante para el cuadro verdiblanco. El Betis logró estabilizar su rendimiento tras un comienzo de temporada irregular y se mantiene en la lucha por puestos europeos. En su último encuentro por La Liga, el equipo andaluz consiguió un valioso triunfo 2-1 como visitante ante el Mallorca, resultado que lo mantiene a cuatro puntos de la zona de clasificación a la Champions League.
Pellegrini valoró precisamente esa capacidad de reacción del plantel. "Muy contento porque el plantel ha sabido responder con tantas distintas lesiones que hemos tenido que sufrir y además participando en tres competiciones", afirmó en la entrevista, destacando la madurez del grupo para sobreponerse a derrotas duras como la sufrida 5 a 0 ante el Atlético de Madrid semanas atrás.
La mejor selección del mundo
Uno de los pasajes más llamativos de la conversación fue cuando el técnico chileno analizó el momento del fútbol español. Frente al debate sobre si La Liga ha perdido brillo en comparación con años anteriores, Pellegrini entregó una visión clara y directa.
"Hay dos visiones para verlo. Primero, creo que España, en este momento, tiene la mejor selección del mundo. No solamente por los once que juegan, sino que también por los que pueden estar en el banco. En España se juega el mejor fútbol desde el punto de vista técnico. El inglés quizás es más atractivo, es más de espectáculo, de ida y vuelta, es más de jugadores dedicados a jugar". enfatizó.
"Desde aquí tenemos que apoyar un poco más para que el espectáculo sea un poco mejor. Calidad futbolística sobra; ahora falta, en cierto sentido, el espectáculo. En el sentido de no engañar, de estar a la hora de jugar más tiempo, de no solamente ser resultadista, sino que también, a través del juego, que sea una actividad atractiva", agregó argumentando su crítica.
El presente del Betis y la exigencia permanente
Respecto a la temporada del Betis, Pellegrini insistió en que el foco debe estar en el presente. Fiel a su estilo, evitó proyectar objetivos lejanos y remarcó que la clave está en el próximo partido.
También abordó el mercado de invierno y la realidad económica del cuadro sevillano. "Estoy satisfecho porque el club ha tratado de mantener una plantilla más o menos estable. Todo depende de las condiciones económicas en que esté el equipo", explicó, agregando que todos los entrenadores aspiran a tener el mejor plantel posible, pero deben adaptarse a las circunstancias.
Sobre la presión constante que rodea al fútbol, fue claro: "Es una actividad muy de presente. Se pierden dos partidos y vienen inmediatamente los cuestionamientos". Aun así, aseguró que su motivación se mantiene intacta y que seguirá dirigiendo mientras conserve esa ambición diaria.
Su futuro en España
Con 72 años, Manuel Pellegrini acumula más de tres décadas como entrenador profesional y cerca de 27 años trabajando de manera ininterrumpida fuera de Chile. Consultado sobre cuánto tiempo más se proyecta en los banquillos, el técnico dejó una reflexión profunda sobre su motivación y la exigencia que se impone día a día.
"Desde el punto de vista personal, esa misma exigencia que trato de inculcarle al plantel me la exijo yo mismo todos los días. Los años se van pasando, pero parto en cada club con la misma exigencia. Después de cada partido, se haya ganado o perdido, hago una autocrítica y veo cuáles son las aspiraciones reales que podemos alcanzar. Hasta cuando tenga esa motivación y tenga la posibilidad de seguir trabajando, voy a intentarlo prolongar lo más posible", afirmó.
Hoy, con el Betis nuevamente en la pelea por Europa y mostrando capacidad de reacción en la temporada, el "Ingeniero" reafirma su vigencia. Sereno ante las críticas y firme en su convicción futbolística, Pellegrini demuestra que la ambición sigue siendo el motor de una carrera que aún no parece tener fecha de término.