Tras casi dos años sin competir en el circuito profesional, el astro estadounidense Tiger Woods ha reaparecido ante los micrófonos con un mensaje claro: sigue conectado con el golf y con la esperanza de regresar a la alta competencia. Una de las voces más emblemáticas de este deporte vive un presente marcado por la recuperación física, su papel como líder y el sueño de ver a su hijo seguir sus pasos.
Woods no pisa un torneo del PGA Tour desde el 2024, luego del grave accidente automovilístico que sufrió en febrero de ese año, una caída que comprometió seriamente su pierna derecha y lo obligó a un proceso prolongado de rehabilitación que aún continúa. Ese episodio, sumado a años de cirugías y lesiones acumuladas, ha limitado de forma importante su participación en competencias, aunque no ha apagado su presencia dentro del circuito.
El público, los aficionados y sus propios colegas han seguido con atención cada etapa de su recuperación. Si bien la vuelta a la competición no es segura ni inmediata, ha dejado en claro que su ambición por volver al campo sigue intacta.
No descarta competir en otro Masters
En una reciente conferencia de prensa previa al Genesis Invitational, torneo que Woods organiza, fue consultado sobre la posibilidad de volver a jugar el Masters de Augusta, el torneo más emblemático del calendario que partirá el 9 de abril y el que ha ganado cinco veces a lo largo de su carrera. Su respuesta mezcló cautela con ambición:
“Nunca he descartado completamente la idea de jugar otro Masters. Estoy trabajando cada día para mejorar mi condición física y, si mi cuerpo lo permite, me encantaría volver a intentarlo. El Masters siempre ha sido especial para mí, y es un objetivo que aún guardo en el corazón”.
Tiger explicó que su proceso de recuperación se ha concentrado en fortalecer su pierna derecha y mejorar su movilidad general, aspectos fundamentales para poder competir de nuevo al máximo nivel. A diferencia de otros retornos más rápidos en su carrera, esta vez la recuperación ha sido más lenta y con pasos más mesurados, debido a la complejidad de las lesiones y a la necesidad de preservar su capacidad de movimiento a largo plazo.
“Mi enfoque ahora mismo es un día a la vez. Si me presiono demasiado, corro el riesgo de retroceder. Así que mi prioridad es llegar al mejor nivel de forma segura y sostenible”, comentó el veterano golfista.
Su rol en el PGA y el futuro de su hijo
Aunque su participación como competidor ha sido mínima, Woods sigue teniendo un rol influyente dentro del PGA. Existe una gran posibilidad que sea el capitán estadounidense en la Ryder Cup, una de las competiciones por equipos más prestigiosas del golf mundial, donde su experiencia, liderazgo y presencia siguen siendo pilares para los jugadores jóvenes.
Sin embargo, una de las partes más emotivas de su última intervención con la prensa fue cuando habló de su hijo, Charlie Woods, quien ha seguido sus pasos y compite a nivel juvenil con resultados prometedores:
“Ver a Charlie jugar y desarrollarse en el golf es una de las mayores satisfacciones que puedo tener. Por supuesto que quiero verlo competir más alto, crecer en el juego y, quién sabe, quizás algún día verle aquí en el PGA Tour. Estoy orgulloso de él, sea cual sea su camino”, compartió Tiger con una sonrisa.