Keely Hodgkinson, la británica que rompe un récord mundial vigente por 24 años en los 800 metros y reafirma su dominio en el mediofondo
El registro anterior pertenecía a la eslovena Jolanda Ceplak, quien había corrido en 1:55.82 el 3 de marzo de 2002 en Viena.
20 de Febrero de 2026 | 17:30 | Redactado por Juan Pedro Rebolar
Keely Hodgkinson.
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La atleta británica Keely Hodgkinson volvió a escribir su nombre en la historia grande del atletismo.
Este jueves, en la reunión de Lievin (Francia), séptima parada del Circuito Mundial Oro en pista cubierta, batió el récord mundial indoor de los 800 metros tras imponerse con un tiempo de 1:54.87, poniendo fin a una marca que llevaba 24 años vigente.
El registro anterior pertenecía a la eslovena Jolanda Ceplak, quien había corrido en 1:55.82 el 3 de marzo de 2002 en Viena. Hodgkinson, nacida ese mismo día, rebajó la plusmarca en 95 centésimas y se convirtió en la primera mujer en la historia en bajar de 1:55 en pista cubierta.
Keely Nicole Hodgkinson (nacida el 3 de marzo de 2002) es una corredora inglesa de media distancia y una de las grandes figuras actuales del atletismo mundial. Es la vigente campeona olímpica de los 800 metros tras ganar la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de París 2024.
En total suma dos medallas olímpicas, considerando también la plata obtenida en Tokio 2020 (disputados en 2021). Además, es dos veces campeona europea de 800 metros y ha conquistado dos medallas de plata y una de bronce en Campeonatos Mundiales.Plusmarquista británica y sexta mujer más rápida de la historia en la distancia al aire libre, su progresión la ha consolidado como referencia del mediofondo internacional.
La atletaconstruyó su récord con parciales sólidos desde el inicio. Pasó los primeros 400 metros en 56.01 y los 600 en 1:25.06, registros que la situaban claramente por debajo del ritmo que sostuvo Ceplak hace más de dos décadas. Aunque en el último giro fue ligeramente más lenta que la eslovena en su récord de 2002, la ventaja acumulada le permitió cruzar la meta con casi un segundo de diferencia respecto de la antigua plusmarca.
El escenario fue el Arena Stade Couvert de Lievin, donde ya se han batido múltiples récords mundiales bajo techo. La prueba contó con el apoyo de liebre (ayuda a que la atleta corra contra el cronómetro en condiciones ideales) y el sistema de luces Wavelight que marca el ritmo en pista, elementos habituales en reuniones de alto nivel.
La marca que ahora pasa a la historia había quedado posteriormente bajo la sombra del dopaje. Ceplak fue sancionada años después tras dar positivo por EPO, lo que durante años mantuvo el debate en torno a la legitimidad de aquel registro. Con su actuación, Hodgkinson no solo superó el cronómetro, sino que también cerró un capítulo marcado por la polémica.
El nuevo récord confirma el dominio de la británica en el mediofondo mundial. En 2024 ya había firmado 1:54.61 al aire libre (récord británico) y su progresión la sitúa como una de las grandes referentes de la especialidad. Con apenas 23 años,Hodgkinson consolida una trayectoria que la proyecta hacia nuevos desafíos, incluido el histórico 1:53.28 que ostenta desde 1983 la checa Jarmila Kratochvilová en pista abierta.
La noche en Lievin no solo dejó el récord de Hodgkinson. La estíope Freweyni Hailu firmó la mejor marca mundial del año en 3.000 metros con 8:24.59, mientras que la portuguesa Salomé Afonso estableció un nuevo récord europeo en los 2.000 metros con 5:30.31.
Pero el foco estuvo en los 800. Y allí, Hodgkinson confirmó que su reinado no es casualidad. Es presente y, dependiendo de su progresión, también futuro del mediofondo mundial.