Irán debutó en el Mundial. Empató dos a dos con Nueva Zelanda por el Grupo G. Finalizado el encuentro, en el equipo de Medio Oriente dejaron ver todo su enojo con la organización.
La presencia del conjunto iraní en esta Copa del Mundo estuvo en duda debido al conflicto bélico del país con Estados Unidos, uno de los anfitriones de este torneo. El Presidente Donald Trump incluso le recomendó a los asiáticos no viajar a disputar el campeonato "por su propia vida y seguridad".
Finalmente, hubo un trato. Irán, que en principio iba a concentrar en Arizona, tuvo que trasladarse a Tijuana, México, y desde allá viaja a disputar sus partidos a Los Angeles, pero los problemas no han terminado. Las autoridades migratorias estadounidense le denegaron el visado a una quincena de miembros de la delegación, entre ellos dirigentes importantes de la federación e integrantes del cuerpo técnico.
Luego del encuentro con los neozelandeses, el entrenador Amir Ghalenoei, alzó la voz.
"Somos el equipo más maltratado de todo el Mundial", partió diciendo.
El DT continuó y contó que, debido a las restricciones impuestas, debían devolverse de inmediato a territorio mexicano.
"No sabemos por qué nos hacen volver. Es muy raro, porque otros están tomando las decisiones en nuestro nombre. Se supone que íbamos a llegar dos noches antes a Los Ángeles y no nos han permitido. Se supone que íbamos a dormir aquí e íbamos a volver a la hora de la comida y no nos lo han permitido", declaró.
"Hemos pasado momentos difíciles en el equipo. Mucho tiempo volando, en escalas. No hemos tenido tiempo de recuperarnos. Nos han dicho que nos tenemos que marchar inmediatamente y para nosotros es fundamental tener tiempo de recuperación, pero nos han dicho que nos subamos al avión y volvamos a Tijuana. Esto es un obstáculo", añadió.
Ghalenoei recordó a las personas que no las pudieron acompañar en el debut mundialista por el rechazo a las visas: "El presidente (de la Federación, Mehdi Taj) está ausente. No están nuestros medios representados. Nuestra dirección, tampoco. No teníamos a parte del cuerpo técnico para ayudarnos y nuestro personal técnico ha tenido que hacer tareas de gestión. Por eso somos el equipo más oprimido del Mundial".
Mehdi Taremi, una de las estrellas de Irán, también golpeó la mesa. Habló de un "desastre" en la logística, ya que el equipo volverá a México y tendrá que volar nuevamente a Los Angeles para jugar con Bélgica. Apuntó a la FIFA.
"Es mucho estrés para los jugadores, tenemos poco apoyo, creo que la FIFA podría haberlo hecho mejor. Estamos cansados de esta situación, hemos tenido muchos problemas estos últimos meses, solo queremos paz, alegría, ¿no son esos los eslóganes de la FIFA?", manifestó.
"Uno de nuestros analistas tiene que venir a hacer de responsable ante la prensa, todo esto es un desastre", agregó el delantero del Olympiacos de Grecia.
Por último, Taremi reveló que el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, los visitó en el camarín.
"Le pedimos las mismas cosas (...) él quiere ayudar, pero hay otros problemas", dijo el jugador, sin mencionar al gobierno de Estados Unidos.
Pifias al himno
Cuando Irán salió a la cancha, su himno nacional fue pifiado en el SoFi Stadium.
En Los Angeles, Estados Unidos, está la mayor comunidad iraní fuera de Irán y muchas de esas personas huyeron en la época de la revolución y son opositores al gobierno de Teherán, ven a la selección como una herramienta de propaganda.
A Ramin Rezaeian, autor de uno de los goles contra Nueva Zelanda, le preguntaron por el abucheo a la canción nacional.
"No es asunto tuyo. Te respeto, pero esto es algo entre nosotros y lo resolveremos, no te preocupes", le contestó al periodista.
"En realidad, estamos aquí para responder preguntas sobre fútbol (...) Deben saber que mi pueblo en Irán es magnífico, es gente maravillosa. Ahora todo el mundo conoce a mi pueblo", cerró Rezaeian.