La Universidad Católica no levanta. Ahora, cayó goleada ante Deportes Concepción (3-0) en Collao y dejó una muy mala imagen, a solo ocho días de enfrentar los octavos de final de la Copa Libertadores ante Estudiantes de La Plata.
El conjunto cruzado mostró un nivel bajo y se vio muy permeable, sufriendo en demasía y siendo superado de principio a fin por un elenco penquista que peleaba abajo.
Hay un dato, además,
que ilustra la crisis actual de los franjeados. En todas las competencias (Torneo Nacional, Supercopa, Copa de la Liga, Copa Chile y Libertadores), la UC ha recibido 48 goles en 37 partidos.
Y diez tantos, es decir, el 21%, los sufrió en los últimos tres cotejos: 4-0 ante San Luis, 3-3 con La Serena y ahora el 3-0 con Concepción.
El Mercurio describe a la UC como "una lágrima" y reflexiona: "Algo le pasó al equipo de Daniel Garnero en las últimas semanas. De otro modo no se explica que los mismos jugadores que superaron a Boca Juniors en La Bombonera y después llegaron a ocho victorias en igual cantidad de partidos, hoy den la imagen de un equipo permeable en lo defensivo, de escaso fútbol en el medioampo y de poca contundencia ofensiva".
Para peor, los cruzados siguen sin contar con refuerzos y el mismo Garnero habló de que es difícil que se dé.
"Es la situación real, ojalá podamos traer a alguien pero siempre hay algún inconveniente, el presupuesto, el poco interés también de algún protagonista para venir, queremos buscar a alguien de jerarquía que lamentablemente no lo encontramos", dijo.
Aparte, la autocrítica de Garnero pareció corta, y aprovechó de lanzarle un "palo" al arbitraje. "El partido se abre muy rápido en una jugada exageradamente dudosa, porque el foul no me pareció. Hubo una jugada similar un rato antes y el árbitro no la cobró. En el primer tiempo llegaron tres veces y nos hicieron dos goles; nosotros llegamos seis, siete y no tuvimos efectividad. No estamos terminando bien las jugadas. En el segundo arrancamos bien, tuvimos insinuaciones, pero no tuvimos precisión. Después nos equivocamos,la cancha estaba cada vez peor, quisimos asociarnos en lugares donde estaba difícil y quedamos expuestos. Nosotros generamos muy poco", analizó el DT.
Otro tema es la lesión de Clemente Montes, que parece haber golpeado fuerte al equipo precordillerano. Y para peor, todavía no se sabe si logrará llegar a la ida con Estudiantes, el próximo martes 11 de agosto a las 20:30 horas en Argentina.
"Con un plantel golpeado por los resultados recientes, con su mejor extremo en periodo de recuperación y sin refuerzos, las dudas superan largamente las certezas", dispara el matutino.
Católica jugará este viernes ante el Claro Arena ante Cobresal (20:30 horas), en una gran oportunidad para retomar el rumbo y sumar buenas sensaciones de cara a lo que será la llave por la Libertadores.