La Universidad Católica sigue sin reforzarse. Está en una pequeña crisis, enfrenta hoy a Cobresal en el Claro Arena y el próximo martes a Estudiantes por los octavos de la Copa Libertadores y no suma caras nuevas.
El Claro Arena justamente cumple su primer año, algo que llena de orgullo a Matías Claro, presidente de Cruzados, y a la UC. "El primer año ha sido de aprender, de poner en marcha, de aprendizajes operacionales, de ver lo que todavía queremos corregir. El segundo debe ser de consolidación (...) En general solo hay halagos, partiendo por la Conmebol, porque el estadio tiene caraterísticas importantes: el público cerca de la cancha, sin rejas, la calidad de la iluminación... Han quedado muy sorprendidos, nos dicen que es un estadio de nivel europeo en Sudamérica. Nos felicitan por haber corrido el riesgo y el desafío de hacer algo así para nuestros hinchas", dice el mandamás en entrevista con El Mercurio.
Más allá del estadio, hay preocupación en los hinchas por la falta de refuerzos. ¿Qué pasa en la Católica? ¿No hay plata? ¿Por qué no tiene fichajes? Claro, que lleva cuatro meses en el cargo, responde. "
Todos los recursos que se generen por el estadio se han ido y van a ir al plantel, así será siempre. De hecho, el plantel 2026 lo potenciamos bastante con respecto al año 2025. Invertimos más, sabiendo que iba a entrar en operaciones el Claro Arena. Cuando hicimos el presupuesto sabíamos de la clasificación a la Copa Libertadores, entonces esos recursos también se han invertido en el plantel. Es bueno dar seguridad a los hinchas: los recursos son el beneficio de tener el mejor plantel posible y es lo que hemos hecho este año y vamos a seguir haciendo".
Por clasificar recibieron 3 millones de dólares. Por bono deportivo, un millón y medio más. Sume las recaudaciones y el paso a octavos. ¿Y los refuerzos? "Los recursos de la Libertadores, no solo esos US$3 millones, sino que también las recaudaciones esperadas, están incluidos en el presupuesto de principios de año. Algunos de los premios por bono deportivo también fueron incluidos en el presupuesto, porque uno corre algún riesgo diciendo 'vamos a ganar una cierta cantidad de partidos'. Obviamente se han generado ingresos extras por la clasificación a octavos de Libertadores, pero lo que de repente cuesta comunicar es que esos recursos no son absolutamente líquidos para reinvertir en el plantel. Mucho se va en premios para los jugadores, para el cuerpo técnico. Si bien hemos tenido un buen año económico, los recrusos disponibles no son las cifras que se han visto", agregó.
La UC ha sumado casi seis millones de dólares en la Copa Libertadores. El mandamás Claro deja clara la cifra. "De lo que ha generado la Libertadores, ha quedado entre 800 mil y 1 millón de dólares. Recalco: los dineros que dejó la primera fase estaban considerados cuando se configuró el plantel original, que obviamente está pensado para todo el año. Con los recursos extras estamos tratando de buscar algún jugador para potenciar a equipo, en este minuto no lo hemos encontrado. Debe ser alguien consolidado. La ventana tiene la complejidad de que hay poca disponibilidad de jugadores de categoría. Sé que la hinchada siempre va a querer que lleguen más jugadores y nosotros queremos potenciar el plantel. Vimos oportunidades, tratamos de cerrar jugadores y no hemos podido".
A Claro le preguntaron por qué Colo Colo, sin competencias internacionales, pudo traer a Vozinha y la UC, en un contexto mejor, no puede. "Cada club tiene sus realidades. Tenían una necesidad imperiosa de traer un arquero por la lesión de su arquero titular, independiente que su portero juvenil ha tenido un muy buen desempeño, pero problablemente necesitaban un arquero más en su plantel. Es interesante la apuesta que hicieron, vamos a ver cómo se desempeña", respondió. Sobre el hincha, que cree que el club es "poco ambicioso", Claro contesta: "Los hinchas siempre quieren ganar todos los partidos y todas las copas, y uno como dirigente también quiere ganar todo. La única diferencia con quienes están a cargo de la responsabilidad de un club es que uno tiene que no solamente subsistir un año, sino proyectarse, ver cómo seguir creciendo y aumentar la probabilidad de ganar. Siempre digo que como presidente uno tiene un ojo en este año y en 2027, pero otro en 2030 y cómo haremos para que nuestro club siga creciendo. Es la difícil combinación que no le toca al hincha, pero sí al dirigente".