Argentina está ilusionada con el posible regreso de la Fórmula Uno a Buenos Aires. Hace algunos días se llevó a cabo el Congreso Americano de la Federación Internacional del Automóvil (FIA) en un hotel de la capital trasandina y
los rumores pasaron a convertirse en reales intenciones.
La última vez que la F-1 se corrió en Argentina fue en abril de 1998, cuando Michael Schumacher, representando a Ferrari, ganó en el Autódromo de la Ciudad de Buenos Aires Oscar y Juan Gálvez.
Justamente ante la chance fuerte de que la máxima categoría del automovilismo mundial vuelva al otro lado de la cordillera, ese mismo autódromo vive una intensa reforma, cuya obra cuesta más de 150 millones de dólares.
Para 2027 parece imposible. O eso al menos se desprende de las palabras del emiratí Ben Sulayem, presidente de la FIA y ex piloto de rally.
"Pensar en 2027 sería algo temprano. Tengo que proteger la misión y no generar turbulencia ni desilusiones. Esto es un plan de largo plazo. La F-1 tiene las 24 fechas repartidas en 2027 y para que entre Argentina tiene que salir alguien. Un ejemplo es Turquía: hizo los trabajos, el desarrollo, cumplimentaron los requisitos, fueron aprobados y el año próximo tomarán el lugar de Países Bajos. El futuro se ve brillante: yo quiero que suceda, porque a mi me gusta la acción y a ustedes, también", partió explicando.
A Sulayem le preguntaron si Argentina podía ser prioridad en caso de que haya una plaza para el próximo año, a raíz de la incertidumbre en Medio Oriente por los conflictos en la Región, y que podrían afectar las carreras de Arabia, Bahréin, Qatar y Abu Dhabi.
"Hay requerimientos de otros países. No pensemos en que Argentina sea el que reemplaza a otro país si ocurre algo en Medio Oriente. Argentina se merece poder organizar este evento cien por ciento por mérito propio, no porque otro no lo pudo hacer. Argentina merece tener este evento de manera sólida, sustentable y a largo plazo. Lo mismo pasó con el fútbol. Cuando no se confiaba en el equipo argentino y se decía 'bueno, si otro pierde, entonces Argentina puede ganar'", dijo a Infobae.
"Nadie mira a Argentina y puede negar la pasión que tienen con el deporte motor. Pero hay que ser pacientes, esperar el momento preciso y tener el autódromo adecuado. Hay otros factores que se involucran, como la situación económica de una región, del país, el plan de negocio..."
Ben Sulayem, presidente de la FIA
Sulayem, eso sí, disparó un importante guiño: "Estoy empujando para que Argentina pueda organizar este evento (F-1) de principio a fin y que no sea solamente temporalmente".
El calendario de 2027 de la F-1 será presentado en octubre.
El presidente de la FIA, entonces, aclaró que para Argentina "2029 o 2030 es más realista. Obviamente, tiene que estar el circuito listo, pero tampoco podemos recibir cualquier cosa. La idea es desarrollar el evento. En definitiva, con la solicitud de que se presente a través del promotor local, que tiene que ser clara, que tiene que ser adecuada, realista y tiene que agregar valor para los campeonatos".
De igual manera, no solo en Argentina despierta interés la F-1. Hay otros países que también se ilusionan con postular a tener una carrera del Mundial de automovilismo.
La Nación explica que "Sudáfrica, Ruanda, Tailandia, Alemania y Corea del Sur son los cinco países que también tuvieron contactos con la FIA y Liberty Media para ser parte del calendario en el futuro".
Y profundiza: "Los dos candidatos africanos seducen por el motivo de que se completaría la actividad en los cinco continentes, una situación que no se repite desde 1993. De los dos, Ruanda llevaba la delantera: la ceremonia de la Gala de la FIA 2024 se desarrolló en el BK Arena de Kigali, un acto histórico para el deporte motor, ya que era la primera vez que el anfitrión era un país africano. La guerra que entablaron Ruanda y la República Democrática del Congo frenó el empuje y ahí Sudáfrica, que tiene toda una historia detrás, con 23 grandes premios se posicionó con mejores oportunidades".
Sulayem cerró: "Nadie mira a Argentina y puede negar la pasión que tienen con el deporte motor. Pero hay que ser pacientes, esperar el momento preciso y tener el autódromo adecuado. Hay otros factores que se involucran, como la situación económica de una región, del país, el plan de negocio... Argentina tuvo a Fangio, Froilán González, Reutemann y ahora a Colapinto".
Así, las intenciones ya están declaradas. Habrá que esperar. Pareciera que, tarde o temprano, la F-1 volverá a correrse al otro lado de la cordillera.