Raheem Sterling tiene 31 años y su carrera ya es muy extensa. Jugó en Liverpool, Manchester City, Arsenal, Chelsea y su último club fue el Feyenoor de Países Bajos. Además, tiene más de 80 partidos con la selección inglesa. Sin embargo, se encuentra sin equipo hace seis meses y está envuelto en un tremendo escándalo.
Ayer martes, Sterling se declaró culpable del cargo de conducción peligrosa o temeraria, de posesión de drogas y de uno adicional por no haber dado una muestra de su aliento tras un accidente en mayo pasado.
En esa fecha, el futbolista sufrió un accidente en su Lamborghini Urus y fue detenido cerca del enlace de Minley en la autopista M3 (Hampshire).
Una conductora declaró a la Policía que vio a Sterling
ir conduciendo mientras iba con un globo en la cara, la conocida droga llamada "gas de la risa".
"Era temprano por la mañana y vi el Lamborghini en la autopista mientras iba al trabajo, así que miré rápidamente por curiosidad quién lo conducía. Reconocí a Sterling de inmediato y luego vi que llevaba un globo en las manos; no podía creerlo, supe al instante que debía de ser gas de la risa. Me pareció una conducta totalmente temeraria mientras conducía... Podría haber sufrido un accidente con él aquel día y mis hijos se habrían quedado sin madre; su comportamiento es totalmente inaceptable", explicó la mujer al diario The Sun.
En el Tribunal de Magistrados de Basingstoke, expusieron que Sterling se vio incapaz de realizar pruebas básicas en la comisaría, como tocarse la nariz con el dedo o caminar de buena manera.
"Sterling parecía callado, retraído y aletargado, además de mostrarse inquieto y moverse constantemente. Tenía los párpados caídos, un signo compatible con la fatiga o la intoxicación por drogas. Afirmaba sentir mucho frío, a pesar de que nos encontrábamos en plena ola de calor, con temperaturas de 33 grados", describió el abogado Simon Jones.
De hecho, en las últimas horas, varios medios ingleses filtraron y revelaron el video del momento de la detención del futbolista, quien en su auto tenía seis cartuchos de óexido nitroso (la droga "gas de la risa") y un globo desinflado en su regazo.
En ese instante, el policía le pregunta "¿puede salir un momento?", pero Sterling no respondió. "Así que se niega a responder, de acuerdo", insistió el agente.
Luego se le ordenó al jugador a bajar. "Deje el teléfono, déjese de juegos. No se tense", cerró el policía.
Según trasciende en Inglaterra, el ex Chelsea podría enfrentar hasta dos años de cárcel. Eso se conocerá en las próximas semanas.
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