El presidente del Banco Central, Mario Marcel, expuso hoy ante la comisión de Hacienda del Senado el Informe de Estabilidad Financiera (IEF) correspondiente al segundo semestre de 2020, instancia en la que se refirió a los efectos a largo plazo sobre el mercado financiero que tiene permitir a los afiliados retirar parte de sus ahorros previsionales, considerando que el viernes el proyecto que permite sacar un segundo 10% iniciará su discusión en la Cámara Alta, tras ser aprobado con amplio respaldo por los diputados.
Buena parte de su exposición Marcel la destinó a dar cuenta de su preocupación por proyectos que se están debatiendo en el Congreso para hacer frente a la emergencia socioeconómica producto de la pandemia, pero que no necesariamente traerían consecuencias positivas al largo plazo para el mercado de capitales, uno de ellos, la reforma constitucional para un nuevo retiro de parte de los fondos de pensiones.
Si bien, aseguró que, respecto al primer retiro, este tuvo consecuencias positivas en el corto plazo, como "reducir el endeudamiento de algunas personas, reducir la morosidad, ha aumentado la demanda interna, ha tenido un efecto positivo sobre el PIB", señaló que "en el largo plazo, implica reducir el ahorro, reducir las pensiones futuras y agregar más obligaciones fiscales".
"Tenemos que tener claro que retiro de ahorros previsionales es en el fondo poner liquidez a disposición de los afiliados del sistema a cambio de reducir sus activos previsionales de largo plazo. Se combinan estos elementos de necesidades más inmediatas con los efectos de más largo plazo", sostuvo.
En esa línea, recalcó que "esos efectos de largo plazo no son menores desde el punto de vista de la macroeconomía y la estabilidad financiera. Una reducción en la tasa de ahorro significa que vamos a tener menos recursos domésticos para financiar la inversión. A lo mejor podemos encontrar algún otro agente local que aumente el ahorro, (pero) no está muy claro cuál dado que el fisco en este momento está también desahorrando".
Alternativamente, continuó, se podría pensar en mantener la inversión y financiarla con ahorro externo, aunque ello "significa mayor déficit en cuenta corriente, volver a escenarios que vivimos en el pasado donde el tema de la cuenta corriente, de los flujos de financiamiento externo pasaron a ser cruciales para la capacidad de crecimiento de la economía chilena".
"Nosotros no hemos tenido esos problemas en las últimas décadas porque hemos tenido un mercado de capitales profundo, con ahorro local que fue una fracción importante compuesta por los ahorros de los propios trabajadores a través del sistema previsional", dijo, y subrayó que el impacto sobre el ahorro y la inversión incide "desde luego sobre el ingreso per cápita, y sobre la dinámica de la economía y de la deuda pública".
Tras ello, y tras ser consultado por el senador Juan Antonio Coloma (UDI) sobre su impresión del segundo retiro, Marcel insistió en que "retirar fondos previsionales significa reducir el ahorro de los trabajadores. No necesariamente es una relación uno a uno, porque como hemos visto ha habido una fracción del primer retiro de fondos que se usó para pagar deudas, otros que probablemente invierten en algún tipo de activos alternativos, pero una economía para crecer y no depender exclusivamente del financiamiento externo, tiene que tener ahorro doméstico".
Asimismo, señaló que "hay diferencias entre el segundo y el primer retiro de fondos", como el hecho de que “el perfil de los afiliados que harían los retiros -considerando que ya no van a poder retirar los que retiraron todo-, probablemente van a ser afiliados de mayores ingresos o de mayor edad, es probable que dado que por definición serían personas que ya retiraron quizás los $4,3 millones anteriores, probablemente dedicarán una proporción menor a la anterior al consumo".