Los primeros resultados de la encuesta Casen en Pandemia 2020 que dio a conocer el Gobierno el lunes no sorprendieron demasiado, pero sí volvieron a poner en el centro del debate un tema que preocupa y que la pandemia de covid-19 solo ha agudizado en Chile, y en el mundo.
Se trata de la pobreza, y lo que no logró ni la crisis Subprime en 2009 ni la asiática en 1998, sí lo hizo el coronavirus, que fue terminar con una tendencia de pobreza a la baja que se venía dando en Chile desde hace décadas.
Entre 2017 y 2020, la pobreza por ingresos en el país saltó casi dos puntos porcentuales, de 86% a 10,8%, retomando así el nivel de los dos dígitos. Asimismo, la pobreza extrema escaló de 2,3% a 4,3% -la mayor cifra desde 2013 (4,5%)-. Y a ello se suma la fuerte alza en la brecha entre los deciles de mayores y menores ingresos, dando cuenta que la crisis ha golpeado muchísimo más duro a los más vulnerables del país, haciéndolos aún más vulnerables.
"Desde 1990 la pobreza solo había disminuido en el país, en mayor o menor grado", precisó en entrevista con Emol la directora ejecutiva de la Fundación Superación de la Pobreza, Catalina Littin. "Ni con la crisis Subprime o la asiática de 1998, la pobreza había roto esta tendencia a la baja. Lo hace ahora en el marco de la pandemia, por la pérdida fuerte laboral de millones de personas", añadió.
La Fundación Superación de la Pobreza nació en 1994 con la misión que alude su nombre, y desde ahí en más se ha transformado en un referente técnico en Chile en materia de pobreza y en la recomendación de políticas públicas que apunten a desterrarla. Para ello, según Littin, hace falta más que solo hablar de "poner más ingresos en las familias", haciendo un llamado de "valentía" a las actuales y futuras autoridades.
Para la periodista y magíster en Gobierno, Políticas Públicas y Territorio de la U. Alberto Hurtado, esta alza de la pobreza en el país, si bien marca un hito, de ninguna forma fue una sorpresa, incluso "pensábamos que iba a ser más alta", sin embargo, los subsidios estatales habrían sido un paliativo. "De hecho, si tú sacas las ayudas monetarias esta cifra se acerca más al 14%, que era algo más esperable desde organismos internacionales y distintos organismos a nivel nacional que habían hecho esas estimaciones", dijo.
"Pero también sabemos que esta cifra, que es una foto del momento, entrega señales, alertas, tendencias, pero no encierra la realidad de la pobreza en el país, por cierto", resaltó. "Hay que tomar la cifra con cautela. Me quedaría con lo que nos está marcando: hay un quiebre en la tendencia de desarrollo en el país (...). Nunca es una buena noticia que la pobreza suba, menos si rompe por primera vez en décadas la tendencia a la baja".
Dicho eso, Littin comentó que si la "foto" de la Encuesta Casen su hubiese tomado ahora -ya que los datos fueron levantados entre octubre de 2020 y febrero de 2021-, "probablemente" la noticias habrían sido mejores, considerando factores que se han dado en el último tiempo como el fortalecimiento de las ayudas sociales y un mayor dinamismo económico. Pero aún, recalcó, el desafío por recuperar el golpeado -y estacando- mercado laboral es grande.
"Mientras las personas no vuelvan a reinsertarse en el mundo laboral, mientras las mujeres no recuperen el trabajo, lo niños no puedan volver a sus escuelas, entonces no estaremos realmente en un proceso robusto de superación de la pobreza. Estamos en un momento de transición si tú quieres en ese sentido, y hay que tomarlo con esa cautela", aseveró.
¿Cómo abordar la pobreza?
Así, manifestó que la tarea más inmediata para bajar los niveles de pobreza en Chile es "generar y recuperar empleos de calidad, con énfasis en el empleo femenino que ha sido el más afectado". Eso, para luego, iniciar una "retirada gradual de los subsidios (...). Cortar los subsidios de manera abrupta sería un grave error, pero también lo sería sostener un desembolso tan importante de subsidios que sea poco sustentable en materia fiscal. Hay que hacer algo muy equilibrado en ese sentido", lo que debe ir acompañado de "medidas pro empleo".
"Por último, adquirir o levantar políticas sociales que fortalezcan una mirada pro desarrollo local y cohesión social. No basta con entregar subsidios y recursos, sino también saber cómo estos afectan las dinámicas socioeconómicas locales en un país con una diversidad tan grande como la que nosotros tenemos", afirmó.
"A esos grupos más vulnerables, nosotros decimos que hay que disponer de recursos permanentes que les permitan ingresar al proceso de reactivación, porque por sí solos no van a poder. Los sectores medios tienen otras herramientas y redes, estos grupos (más vulnerables) son los más desfavorecidos, son los que están más abandonados y hacen sus esfuerzos en solitario. Y eso no desde hace un año y medio, cuando llegó la pandemia, sino que desde hace décadas. Este es el momento de poner los esfuerzos ahí para poder hacer un proceso de integración e inclusión en el proceso de reactivación".
Caralina Littin
Eso sí, respecto a las ayudas en medio de la pandemia, Littin recordó que estas se han entregado no solo a los sectores más vulnerables del país, sino que también a los medios, y son esos últimos los deberían ir dejando de recibir estos apoyos monetarios. Mientras que "a esos grupos más vulnerables,
nosotros decimos que hay que disponer de recursos permanentes que les permitan ingresar al proceso de reactivación, porque por sí solos no van a poder".
"Los sectores medios tienen otras herramientas y redes, estos grupos (más vulnerables) son los más desfavorecidos, son los que están más abandonados y hacen sus esfuerzos en solitario. Y eso no desde hace un año y medio, cuando llegó la pandemia, sino que desde hace décadas. Este es el momento de poner los esfuerzos ahí para poder hacer un proceso de integración e inclusión en el proceso de reactivación", aseguró.
También recalcó que es "fundamental reducir la brecha" de ingresos. "Es ahí donde están las grandes diferencias que hacen que vivamos en varios países en uno. Cuando esta distancia es de más de 400 veces, estamos frente a un problema que es mayúsculo y ningún gobierno, ningún Estado, ninguna sociedad debiera permitirse el no solucionarlo".
Llamado de "valentía y voluntad"
Littin, por otro lado, reconoció que el estallido social y el proceso constituyente han sido una ayuda para que el tema de la pobreza y la desigualdad esté en el centro del debate, lo que también, a su juicio, ha salpicado a las candidaturas presidenciales. "Creo que hay harto en su discurso respecto a este tema en general (...). Ahora, hay que ver qué tan integrales son esas propuestas, qué tan inclusivas y transformadoras".
"Hay cuestiones que hay que atreverse a transformar para avanzar en un modelo de desarrollo inclusivo, que sea nacional, pero que también sea local, que cuide los modos de vida económicos y culturales, la biodiversidad. Son muchas las aristas a las que hay que ponerle valentía y voluntad", dijo.
En ese sentido, comentó que hay grupos repartidos en todo el país "y en distintas comunas con niveles altos de pobreza por ingresos, multidimensional y con altos grados de aislamiento. Sabemos que la pobreza no se soluciona solo por poner más ingresos en las familias, por supuesto que es importante, pero al mismo tiempo es importante mejorar distintos ámbitos, donde se tienen que reconocer los recursos que las propias personas tienen en sus modos de vida".
"Sabemos que la pobreza no se soluciona solo por poner más ingresos en las familias, por supuesto que es importante, pero al mismo tiempo es importante mejorar distintos ámbitos, donde se tienen que reconocer los recursos que las propias personas tienen en sus modos de vida".
Directora ejecutiva de Superación de la Pobreza
"Hay modos económicos y productivos propios de cada localidad y territorio que no son resguardados por la política pública, porque no los toma en cuenta, porque es estandarizada, porque muchas veces incluso arrasa con esos modos de vida. Entonces tienes grupos de la población que son muy ricos en términos bioculturales, con grandes patrimonios en sus modos de producción, en su manera de vivir, de relacionarse, etc, y que al mismo tiempo son muy pobres en términos monetarios", agregó.
Esa dicotomía es, precisamente, la que desde Superación de la Pobreza buscan que los próximos gobiernos tomen en cuenta, "porque si no aprovechamos esos recursos y talentos que están en las personas que viven en pobreza, en exclusión, entonces no tendremos un proceso robusto de superación de la pobreza", enfatizó.
Por eso insistió en el tema de la valentía, pero "en el sentido de voluntad. Hay que ensayar fórmulas, no está todo dicho, y eso implica incorporar a las personas en esa toma de decisiones. Implica procesos de participación que hoy en el país no se dan. No se han dado en décadas. Entonces, cuando tú incorporas a las propias personas que enfrentan la pobreza todos los días a buscar soluciones conjuntas generas una visión que es distinta".
"En ese sentido, claro que hay que ser valiente porque la estructura que hemos armado hasta ahora no ha contemplado que pueda suceder de esa manera. En ese ensayo probablemente haya cosas que saldrán mal, pero hay muchas otras que estamos seguros de que saldrán muy bien, que son relevantes y realmente transformadoras", concluyó.