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Gobierno presenta hoy la reforma tributaria: El minucioso trabajo prelegislativo del ministro Marcel para socializar la propuesta

Desde diálogos ciudadanos hasta reuniones con ex ministros fueron parte de la apuesta del ministro de Hacienda para allanar el terreno frente a la discusión que, a partir de lunes, estará en el Parlamento.

01 de Julio de 2022 | 08:14 | Redactado por Daniela Toro, Emol.
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Ministro de Hacienda, Mario Marcel.

El Mercurio/Archivo
Hubo un pequeño ajuste de 24 horas en el cronograma, pero el día llegó. Este viernes el Gobierno presentará en La Moneda el proyecto con el que apunta a encontrar los recursos para financiar su potente agenda de cambios: la reforma tributaria.

Se trata de una propuesta ambiciosa, acompañada de un marcado aire de "justicia social" y que el próximo lunes tendrá como primera valla la Cámara de Diputados.

Y es que la iniciativa -que tiene por objeto recaudar 4 puntos del PIB (US$12.000 millones)-, busca abrirse paso en medio de un escenario complejo, con niveles históricos de inflación, una marcada tensión social producto del proceso constituyente y con el temor de algunos frente al futuro de la inversión un ingrediente clave para asegurar el crecimiento económico.

El Presidente Gabriel Boric, consciente de aquello, intentó blindar varios flancos durante su primera cuenta pública, sujetando el éxito de la reforma no sólo a "atacar las bases de la desigualdad", para así poder financiar derechos sociales como la salud, pensiones y ciudadanos, sino que también porque de ella dependen otras promesas, como la condonación del Crédito con Aval del Estado (CAE).

A todo aquello, se suma otra aspiración, esta vez, transparentada por el protagonista de la apuesta del Ejecutivo, el ministro de Hacienda, Mario Marcel: la idea es llegar a un sistema tributario capaz de perdurar en el tiempo, que trascienda al actual Gobierno y terminar con los "vaivenes tributarios" de la historia reciente de Chile.

No es de extrañar que los resultados de la última encuesta CEP -que lo situó como el ministro mejor evaluado- hayan resultado un aliciente para que el jefe de la billetera fiscal aprovechara su popularidad y deslizara la importancia que le otorga a "explicar las cosas que se están haciendo" y recordara que "el mayor daño que han las reformas tributarias a la inversión es cuando no se conocen, cuando son un concepto abstracto y pueden afectar a cualquiera". Y dicha meta ha tenido estos últimos meses un trabajo minucioso, de relojería.

Diálogos ciudadanos y principios base


"Es a través del diálogo que podremos construir transformaciones sociales estables. Un ejemplo son los procesos participativos que se están llevando a cabo en el marco de la reforma de pensiones y la reforma tributaria", recalcó Boric en su cuenta pública.

En efecto, entre el 19 de abril y el 4 de junio se desarrolló un proceso de "diálogos sociales", para recoger necesidades, inquietudes y perspectivas de distintos actores que den forma al también llamado "nuevo pacto fiscal"; fórmula inédita encabezada por Marcel que buscó relevar el proceso tradicional de una discusión de un equipo técnico en cuatro paredes. En palabras del ministro,"un salto cualitativo".

En ese contexto, se realizaron 93 actividades: 75 audiencias públicas en cuatro regiones del país, 17 encuentros ciudadanos en las capitales regionales de todo Chile, y un encuentro ciudadano virtual con participantes de diferentes zonas.

En el proceso, además, se escuchó a 75 expertos, equipos de especialistas o representantes de organizaciones que entregaron sus propuestas específicas; 460 representantes de organizaciones sociales o personas naturales que participaron en encuentros ciudadanos en representación de 181 organizaciones sociales, más otros 150 representantes de organizaciones o personas naturales de manera telemática.

Pero la cartera liderada por Marcel, además, pudo extraer ocho principios clave para un nuevo sistema tributario, todos emanados de los diálogos y manteniendo como eje la inclusión y comprensión de los contribuyentes. Entre ellos, la "progresividad y equidad"; "transparencia y eficacia" del Estado; "el compromiso con el cumplimiento tributario"; la "simplicidad" para facilitar el entendimiento; "educación y asistencia al contribuyente"; "certeza y estabilidad"; y "adaptabilidad".

De todas formas, hay sectores que acusan que dicho proceso de escucha "fue una apariencia". Así al menos lo señaló el miércoles presidente de la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa), Richard von Appen, quien durante la asamblea anual criticó al Gobierno por no dar "espacios de diálogo real a los empresarios", puesto que las escuchas ciudadanas "no incorporan ninguno o casi ninguno de nuestros planteamientos".

Reuniones con ex ministros


Una vez concluido el proceso de los diálogos ciudadanos, el otro gran punto de despliegue de la estrategia de Marcel fue en Teatinos 120, donde junto a la subsecretaria del ramo, Claudia Sanhueza, recibió en su oficia a ex ministros de Hacienda, en una -nuevamente- inédita instancia, discutieron y desmenuzaron el plan.

A la cita asistieron Alejandro Foxley, Eduardo Aninat, Manuel Marfán, Nicolás Eyzaguirre, Felipe Larraín, Alberto Arenas, Rodrigo Valdés e Ignacio Briones, y vía zoom, Andrés Velasco.

Según trascendió, en la instancia los predecesores de Marcel incluso pudieron conocer detalles respecto a la reforma que, hasta entonces, se desconocían. Todo ello, en un ambiente "informativo", "constructivo", y de un ánimo "cordial y franco", según relataron los asistentes a El Mercurio. Así, un segundo gran frente quedó cubierto.

Conversaciones prelegislativas y tres proyectos


La tercera gran cancha para el Gobierno es el propio Parlamento. Por eso, Marcel optó por llegar con varias cartas bajo el brazo. La primera de ellas, fue dividir en al menos en tres proyectos legislativos distintos el plan de reforma tributaria, de manera de no "entrampar" la discusión con un texto demasiado extenso y apostar a discusiones más acotadas.

"Si es una reforma que busca recaudar 4 puntos del PIB, es más que las reformas anteriores que hemos tenido juntas. Si sumáramos la reforma del '90 y del 2014, todavía sería algo menor que esta recaudación. Si tuviéramos que poner eso en un solo proyecto, sería muy extenso y proyecto que siempre iría a la velocidad de la discusión de los temas más difíciles", comentó Marcel a T13 tras la cuenta pública.

Pero la otra gran parte del trabajo fue allanar el terreno con los parlamentarios para alcanzar, en la medida de lo posible, un marco común. Por eso, desde fines de junio el ministro sostuvo reuniones de trabajo con senadores y diputados del oficialismo -particularmente con los miembros de las comisiones de Hacienda- pero también escuchó y socializó la propuesta con la oposición.

Los temas que preocupan a los parlamentarios son múltiples, pero hay consenso en que uno de los más intrincados es el impuesto a la riqueza. La apuesta del Gobierno es que el nuevo gravamen tenga dos tramos en su cobro: el primero, partiendo por especies avaluadas sobre los US$5 millones -con una tasa del 1%-, y el segundo, sobre los US$15 millones con una tasa del 2%-.

De todas formas, no se prevé que los proyectos pasen al Senado antes de septiembre. Luego del ingreso de los textos el lunes, Marcel volvería el martes al Congreso a exponer ante la comisión de Hacienda, para luego iniciar un proceso de diálogo y escucha de expertos durante todo julio. Según se den las cosas, en agosto se podría estar votando en la Cámara para que la propuesta pase al Senado el mes siguiente. De todo aquello dependerá, en parte, de cuanto terreno haya sembrado Marcel.