El dólar ha anotado fuertes caídas en las últimas semanas. Hoy, de hecho, abrió por debajo de los $900, aunque durante la jornada volvió a ubicarse en torno a los $905.
Hace un mes el billete verde estaba por sobre los $925. El marcado descenso tiene expectantes a varios. ¿Seguirá bajando?, se preguntan algunos.
Eso dependerá, en buena medida, del escenario internacional y de lo que ocurra con la tasas en Estados Unidos, dicen en general los analistas.
De todos modos, son varios los beneficios concretos que puede traer un precio más bajo a la ciudadanía. La bencina, los productos exportados y los viajes, pueden volverse más accesibles.
¿Qué beneficios trae a la ciudadanía?
Pablo Pérez, economista del Instituto Libertad, sostiene que un "dólar más bajo se traduce, por ejemplo, en combustibles menos caros, lo que impacta directamente en el costo del transporte".
También destaca mejores precios para los "electrodomésticos, celulares y tecnología importada más barato". Asimismo, adelanta "menor presión en los precios de alimentos e insumos que dependen del exterior; y viajes y compras en el extranjero más accesibles, todo lo cual ayuda a que el ingreso rinda más en el día a día".
Sobre los viajes, Gonzalo Muñoz, analista de mercados de la plataforma XTB Latam, dice que "estamos ante uno de los niveles más bajos del corto plazo para comprar dólares en el mercado local".
Con esto en cuenta, señala que hay que "aprovechar esta fortaleza para destinos donde el peso chileno tiende a rendir mejor, como Colombia, Brasil, Ecuador y, en general, Latinoamérica".
"Un dólar más bajo implica menor presión sobre precios vinculados a importaciones y ayuda a contener la inflación. En la práctica, favorece costos en bencina, electrónicos, vestuario, autos y repuestos, además de abaratar viajes, pasajes y compras online dolarizadas", dice, por su parte, Felipe Sepúlveda, jefe de análisis para Admirals Latinoamérica
¿Seguirá cayendo?
"Es posible que el dólar se mantenga bajo presión o estable en niveles cercanos a los $900 si se mantienen un buen precio del cobre y un dólar global más débil", dice Pérez, del Instituto Libertad.
Destaca, en todo caso, que "su caída no está asegurada y dependerá principalmente de factores externos como la política monetaria de Estados Unidos y el escenario internacional".
Mientras, Muñoz, asegura que hacia adelante "se espera que el tipo de cambio pueda buscar un punto de equilibrio previo relevante, con $880 como nivel mínimo a monitorear, y desde ahí comenzar a evaluar la posibilidad de un nuevo repunte".
Sepúlveda, por su parte, destaca que el "dólar en Chile podría seguir mostrando bajas puntuales en el corto plazo, pero con alta probabilidad de que lo haga de forma irregular y dentro de un rango. La trayectoria dependerá principalmente del precio del cobre, del comportamiento del dólar global y de las expectativas de tasas en Chile y Estados Unidos"