El año pasado fue inédito para el cobre. Es que el principal producto de exportación de Chile acumuló una seguidilla de récords, lo que lo llevó a alcanzar el mejor precio promedio en su historia.
En su última sesión en 2025, el metal rojo cerró en US$5,672 por libra, equivalente a US$12.504 por tonelada, en la Bolsa de Metales de Londres. ¿Qué ocurrirá en 2026?
El cobre este año arrancó bien. Según la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco), hoy se cotizó en US$5,7 la libra. Esto es, US$12.571 la tonelada.
¿Y qué se puede esperar, en general, para 2026?
¿A cuánto llegará el cobre?
Juan Carlos Guajardo, director ejecutivo de Plusmining, señala que la visión de que el mercado podría estar subestimando tanto las dificultades de la oferta como la persistencia de una demanda estructural asociada a electrificación, redes eléctricas y transición energética.
Es por eso, indica, que hoy "gana terreno un escenario en el que el precio del cobre durante 2026 podría moverse más bien en un rango de US$5 a US$6 por libra". Esto, por sobre los US$4,5 a US$5 que se preveía hace algunas semanas.
Juan Ignacio Guzmán, CEO de GEM Mining Consulting,está e acuerdo. "Es muy probable que el precio este año se posicione entre los US$5 y US$6 la libra en moneda nominal", dice.
En su mirada, detrás de este alto precio están los bajos niveles de inventarios, particularmente fuera de EE.UU., así como la incertidumbre que se vive en ese país.
"Esperamos una alta volatilidad -añade- porque al haber tan bajos inventarios cualquier mayor demanda de la que está pronosticada o menor oferta (…) podría tener un impacto significativo en el precio".
Carlos Smith, docente investigador del Centro de Investigación de Empresa y Sociedad de la universidad del Desarrollo, señala que los "organismos internacionales estiman sobre los US$5,15 la libra (…) por un déficit estructural en la oferta mundial".
¿Cómo beneficia al país?
El alto precio del cobre implicaría mayores ingresos para las arcas fiscales, explican los especialistas. Smith, en específico, sostiene que "por cada centavo de dólar que sube el promedio anual el Estado recibe entre US$20 o US$25 millones adicionales vía excedentes del cobre de Codelco, el impuesto a la minería, los impuestos generales".
"Eso -dice- ayuda a fortalecer el peso chileno y, por lo tanto, se abaratan las importaciones: combustibles, tecnologías, alimentos, etc. Podemos tener ese beneficio que se puede traspasar a precios".
Para Guzmán también habrán "altos ingresos fiscales". Sostiene que "eso obviamente para un nuevo gobierno siempre es bueno (…) eventualmente se puede empezar a ajustar la economía y a pagar parte de la deuda que tiene el país".
Guajardo explica, por su parte, que estos ingresos tenderían a "aliviar presiones cambiarias e inflacionarias, en la medida en que un cobre alto suele traducirse en un tipo de cambio más apreciado".
"Al mismo tiempo -agrega- precios en la parte alta del ciclo sostienen la inversión minera y las extensiones de vida útil de operaciones existentes, pero vuelven aún más evidente que el principal desafío para Chile no es el precio, sino la capacidad de ejecutar proyectos, destrabar permisos y recuperar productividad".