Los precios récord que marcó el cobre durante 2025 ya comienzan a tener efectos directos en las operaciones de la minería chilena.
El pasado viernes, hace cuatro días, más de 600 trabajadores de la mina Mantoverde iniciaron una huelga, en medio de presiones por una mayor participación en las ganancias derivadas de los máximos alcanzados por el metal rojo.
Además, la situación volvió a tensionar al mercado y contribuyó a que el cobre alcanzara un nuevo máximo histórico, con los futuros llegando por primera vez a los US$13.000 la tonelada o US$5,89 por libra en Londres, en un escenario marcado por crecientes temores de escasez de suministro.
En concreto, más de 643 trabajadores, pertenecientes al Sindicato N.° 2 de Mantoverde —faena ubicada en la Región de Atacama y operada por Capstone Copper— paralizaron sus funciones tras no alcanzar un acuerdo con la administración en el marco del proceso de negociación colectiva.
"No hubo acuerdo. En este momento nos estamos preparando para abandonar la mina", confirmó el viernes Eduardo Clavería, jefe del sindicato.
De esta forma, la paralización comenzó a las 8:00 horas del viernes y se convirtió en la primera huelga relevante en una importante mina chilena desde que el cobre alcanzó precios históricos, luego de cerrar 2025 con un alza de 42%, su mejor desempeño anual desde 2009.
La mina Mantoverde, de cobre y oro a rajo abierto, es controlada en un 70% por Capstone, de Canadá, y en un 30% por Mitsubishi, y forma parte clave de las proyecciones de crecimiento de la compañía. A los niveles actuales, representa cerca del 0,5% de la producción mundial de cobre.
Capstone señaló que espera mantener hasta un 30% de la producción normal, considerando que los trabajadores movilizados representan aproximadamente la mitad de la dotación, y recordó que durante 2024 logró cerrar contratos colectivos por tres años con los otros sindicatos de la faena.
Nuevo récord del metal rojo
Además, el inicio de la huelga en Chile, sumado al plan del expresidente estadounidense Donald Trump de revisar la política de aranceles al cobre primario en 2026, aumentó las preocupaciones por una posible escasez de suministros, así como el sentimiento de riesgo en los mercados más amplios.
En la Bolsa de Metales de Londres (LME), el cobre a tres meses subió 4,2% hasta los US$ 12.995 por tonelada, luego de que durante la sesión los futuros tocaran los US$ 13.000, un nivel nunca antes registrado.
"El mercado mundial de cobre refinado tuvo superávit en 2025, pero los flujos de metal e inventarios se vieron distorsionados por los aranceles estadounidenses, lo que derivó en un aumento material de las importaciones de EE.UU.", señalaron analistas de UBS Group, encabezados por Daniel Major.
Según UBS, Estados Unidos concentra cerca de la mitad de los inventarios globales de cobre, pese a representar menos del 10% de la demanda mundial, lo que incrementa el riesgo de escasez en otras regiones. En ese contexto, el mercado mantiene una marcada "backwardation", una señal de tensión en el suministro de corto plazo.
"La escasez general de oferta, sumada a la dislocación regional causada por los aranceles estadounidenses y ahora por la huelga en Chile, está impulsando el cobre", indicaron analistas de China Securities, quienes estiman que el mercado global podría enfrentar un déficit superior a 100.000 toneladas en 2026.