En la era laboral híbrida y telemática, la hiperconectividad es uno de los desafíos que deben enfrentar los trabajadores, especialmente durante periodos como las vacaciones.
En ese sentido, y a pesar de que en Chile existe la Ley de Desconexión Digital, un estudio de Randstad mostró que más del 60% de los trabajadores del país no logra desconectarse durante sus descansos estivales.
El sondeo arrojó que un 61% de los encuestados dice que se mantiene activo durante las vacaciones, con un 26,5% conectado continuamente y un 34,5% que logra desconectarse parcialmente.
En la otra vereda, solo el 39% logra cortar realmente el vínculo digital con la oficina, con un 25,4% que indica que se desconecta mayormente y un 13,5% que dice desconectarse por completo.
Otros datos muestran que del total de trabajadores que no suelta el dispositivo, tan solo el 6% atribuye su conducta a requisitos estrictos del cargo. El resto opera con autonomía: el 42% atiende exclusivamente emergencias, mientras que el 20% busca monitorear avances para suavizar el regreso.
En tanto, el 32% restante se margina por completo de agendas y chats.
Por otra parte, el análisis de la demanda laboral estival muestra un escenario dividido. El 51% de la muestra asegura que su carga ocupacional permanece inalterable, en contraste con el 49% que experimenta una reducción efectiva de asignaciones en este periodo.
Natalia Zúñiga, directora de Marketing & Comunicaciones de Randstad Chile, destacó que “en un mundo donde la hiperconexión amenaza con fusionar la vida personal y laboral, el reposo efectivo se vuelve estratégico”.
De ahí que la experta agregó que “necesitamos proteger esos espacios de aislamiento digital para potenciar nuestro bienestar, lo cual repercute directamente en un rendimiento profesional más sano y duradero”.