Para miles de pequeñas y medianas empresas, el cierre de año representa el mejor momento comercial. Sin embargo, ese impulso en ventas suele traer consigo el problema de la falta de liquidez para enfrentar los meses siguientes.
De acuerdo con datos del ecosistema financiero analizados por Xepelin, hasta un 10% de las ventas anuales de las pymes se concentra en diciembre, impulsadas por el mayor consumo asociado a las fiestas de fin de año y la estacionalidad propia del período. El desafío surge cuando esas ventas no se transforman de inmediato en recursos disponibles.
Especialistas advierten que una parte significativa de las operaciones realizadas en diciembre se paga a plazos, lo que genera un quiebre entre ingresos y gastos. Mientras las empresas deben seguir cumpliendo con obligaciones como sueldos, pagos a proveedores e impuestos, el dinero de las ventas aún no ingresa a caja.
“Hemos visto empresas que baten récords de ventas en Navidad, pero llegan a la 'operación renta' o al pago de patentes en marzo sin caja, simplemente porque sus clientes corporativos pagan a 90 días”, explica Nicolás López Lecube, country manager de Xepelin Chile.
A nivel regional, organismos internacionales han advertido sobre la fragilidad financiera que enfrentan las pymes en América Latina. Estimaciones del Banco Mundial indican que más del 60% de las micro, pequeñas y medianas empresas presenta brechas de financiamiento, en un contexto donde los ciclos de venta concentrados en pocos meses aumentan los riesgos si no existe una adecuada planificación financiera.
A esta situación se suma un mayor nivel de endeudamiento previo al cierre del año. Según cifras de la fintech, cerca del 30% del financiamiento que toman las pymes a lo largo del año se concentra en el último trimestre, principalmente para cubrir inventarios, capital de trabajo y el aumento de costos operativos propios de la temporada alta. Tras el peak de ventas, ese mayor compromiso financiero coincide con una baja en la demanda durante enero y febrero.
“La discusión no pasa solo por vender más en diciembre, sino por cómo se administra ese peak de ventas durante el resto del año. La sostenibilidad financiera depende de entender los flujos, anticipar los meses más complejos y tomar decisiones con información”, agrega López Lecube.
En este escenario, expertos coinciden en que la gestión del flujo de caja y una planificación financiera anticipada son elementos clave para enfrentar el periodo posterior al cierre de año, especialmente en un contexto económico marcado por la cautela y la presión sobre los costos operativos.