Mantener el orden en una empresa es uno de los grandes desafíos que enfrentan las organizaciones que se encuentran en pleno desarrollo y crecimiento. En un escenario en el que deben preocuparse desde los trámites operativos hasta la logística del equipo, evitar focos de desorden puede convertirse en una herramienta fundamental.
Más aun considerando que según cifras de organismos de Gobierno, más del 50% de las micro, pequeñas y medianas empresas desarrolló su actividad económica de manera informal.
Este dato se suma a que, según números del Banco Central, el dinero efectivo representa el 31% del total de transacciones realizadas en el país, hecho que en las pymes dificulta la trazabilidad, el control de inventario y la cobranza efectiva.
En el caso de las distribuidoras, este problema se profundiza cuando las ventas se realizan “por pagar”, sin sistemas digitales que respalden la operación.
En ese sentido, las libretas, mensajes de WhatsApp o acuerdos verbales siguen siendo el principal soporte para registrar estas ventas en las pequeñas y medianas empresas, dicen los expertos.
“Cuando una distribuidora crece, el efectivo y las ventas por pagar se vuelven inmanejables si no hay orden. El problema no es vender a crédito, es no saber cuánto se vendió, a quién y cuándo se va a cobrar. Sin datos, el negocio se desarma”, señala Paolo Soto, CEO de Hpay, plataforma desarrollada para ordenar la gestión comercial y financiera de empresas que operan con alto volumen de ventas a crédito y pagos presenciales.
Considerando lo anterior es que ordenar la información y la operación de las empresas asoma como un punto relevante a la hora de mantener la sostenibilidad y crecimiento de las organizaciones.