El precio de la bencina en Latinoamérica sigue exhibiendo fuertes contrastes. A nivel global, el valor promedio se ubica en US$4,84 por galón 95, equivalente a US$1,28 por litro, según cifras de Global Petrol Prices, entidad que monitorea el costo de los combustibles en distintos países.
En la región, Venezuela continúa encabezando el ranking de la bencina más barata, con un precio oficial de US$0,035 por litro, explicado por el peso de los subsidios. Le siguen Ecuador (US$0,721), Guyana (US$0,814), Panamá (US$0,833) y Paraguay (US$0,880).
En el extremo opuesto, entre las grandes economías, los valores más altos corresponden a Uruguay (US$1,998), México (US$1,427) y Chile (US$1,362). Para más detalles revise la tabla de abajo.
Factores que marcarán 2026
Sobre las variables que incidirán en los precios durante 2026, el analista financiero Gregorio Gandini señaló a Bloomberg que "el precio del crudo será un factor determinante, al igual que la posibilidad de que Venezuela incremente su nivel de producción".
A ello se suma el impacto de una mayor oferta por parte de la OPEP+, que podría presionar a la baja los precios internacionales, además de la capacidad de refinación de cada país, clave para el valor final en el surtidor.
El escenario inflacionario regional se mantiene en alta incertidumbre, influido por shocks externos, tensiones geopolíticas y vulnerabilidades fiscales. También pesan los riesgos asociados al tipo de cambio, el costo de la energía y eventuales cambios en la política comercial de Estados Unidos.
En este contexto, las perspectivas del precio de los combustibles, estrechamente ligadas al valor del barril de petróleo, apuntan a un escenario moderado, con acumulación de inventarios y un crecimiento sólido de la oferta global.
A inicios de enero, la OPEP+ reafirmó su plan de mantener estable el flujo de crudo al menos hasta abril, en medio de las tensiones tras acciones militares de EE.UU. en Venezuela.
Los miembros clave, liderados por Arabia Saudí y Rusia, ratificaron la decisión de suspender los rápidos aumentos de producción del año pasado.
"La demanda internacional de energía, aunque sigue creciendo, también se ve matizada por los esfuerzos globales de diversificación de la matriz energética", dijo José Gabriel Castillo, profesor de ESPOL y exviceministro de Economía de Ecuador.
Subsidios en revisión
En los países andinos, las políticas de subsidios siguen siendo un foco de riesgo. Castillo advirtió que los mecanismos de estabilización de precios, el tipo de cambio y la situación fiscal serán determinantes.
Por ejemplo, en Ecuador, el Gobierno recortó en 2025 los subsidios a la bencina y al diésel, pero implementó compensaciones para los transportistas con el fin de evitar alzas especulativas en los costos, especialmente en el transporte pesado.
Está previsto que estos mecanismos se mantengan vigentes hasta enero de 2026. Sin embargo, los dirigentes gremiales han manifestado su interés en que se extiendan hasta que se defina un ajuste a los precios del transporte.
En Bolivia, el Gobierno del presidente Rodrigo Paz eliminó el subsidio a los combustibles en el marco de una declaratoria de emergencia económica.
No obstante, este mes el Gobierno boliviano y los sindicatos acordaron abrogar el decreto que eliminaba la subvención a los combustibles y crear uno nuevo que la mantenga, junto con medidas sociales, tras protestas y bloqueos recientes.
En Colombia, el Gobierno nacional expidió el Decreto 1428, con el que se desmontó el subsidio al diésel para vehículos particulares, diplomáticos y oficiales.
"No estamos tocando el diésel del transporte público. Estamos corrigiendo un subsidio que no era justo ni sostenible, para cuidar los recursos del Estado y destinarlos donde más se necesitan", dijo el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma.
Brasil y Argentina
En Brasil, la mayor economía de la región, los precios podrían verse presionados por cambios tributarios.
Renato Mascarenhas, director de Red de Abastecimiento de Edenred Movilidad, explicó que el ajuste del ICMS desde enero elevará la carga sobre la bencina en 6,8%, efecto que tenderá a trasladarse a los precios finales.
"Este efecto tributario, sumado a factores como el tipo de cambio y el mercado internacional del petróleo, puede mantener las presiones inflacionarias en el sector de combustibles a lo largo del año", afirmó Mascarenhas.
En el caso de Argentina, la dinámica de variación del tipo de cambio es uno de los componentes que determina los ajustes en el precio interno de los combustibles.
En general, períodos de estabilidad cambiaria y de inflación se traducen en un mayor equilibrio del precio de los combustibles, según Martín Calveira, profesor de Macroeconomía de la Universidad Austral, en Argentina.
Explicó que "la corrección de los precios durante 2024, cuando la nafta tipo Súper registró un aumento de 100%, contribuyó a que posteriormente el precio se acoplara a la magnitud de variación del tipo de cambio".
En efecto, indicó que durante 2025 el tipo de cambio nominal presentó una variación de 41,6%, y el precio de la nafta Súper evidenció una magnitud de ajuste similar.
En síntesis, 2026 se perfila como un año en el que crudo, impuestos, subsidios y tipo de cambio definirán el precio de la bencina en Latinoamérica, manteniendo amplias brechas entre países y una atención permanente sobre la inflación.
Precio de la gasolina en Latinoamérica y el Caribe al iniciar 2026