En las pequeñas y medianas empresas, el ausentismo laboral tiene un impacto inmediato. A diferencia de las grandes organizaciones, donde existen reemplazos o equipos más grandes, en las pymes la ausencia de una sola persona puede afectar plazos, recargar funciones y desordenar procesos.
A raíz de lo anterior es que especialistas advierten que el ausentismo no debe abordarse solo desde el control administrativo de la empresa, sino como una señal de alertas internas que pueden ser solucionar de manera temprana.
De acuerdo con expertos en gestión y liderazgo, en los equipos reducidos las inasistencias suelen estar asociados a problemas que, si no se detectan a tiempo, pueden afectar el clima laboral y los resultados del negocio completo.
María José Donatucci, gerenta de BDO Pyme en BDO Chile (servicio integral de outsourcing), explica que “en organizaciones pequeñas, el ausentismo suele ser una señal temprana de problemas como sobrecarga laboral, desmotivación o desgaste emocional”, afirma.
“En las pymes, el ausentismo se siente de inmediato. Cuando una persona falta, no solo se retrasa una tarea: muchas veces se desarma toda una operación. Por eso, enfrentarlo no pasa solo por controlar las licencias enviadas o justificar las inasistencias, sino por entender qué está ocurriendo en el equipo”, añade.
Según la ejecutiva, una de las principales dificultades es que las empresas no siempre identifican cuándo el fenómeno deja de ser puntual. “Una señal clara es cuando las ausencias dejan de ser casos aislados y comienzan a repetirse en las mismas personas o áreas. También es una alerta cuando el ausentismo se concentra en ciertos días o aumenta después de períodos de alta carga o va acompañado de baja motivación y rotación”, señala Donatucci.
En esa línea, agrega que no se requieren sistemas complejos para detectar el problema. “Las pymes no necesitan sistemas sofisticados: basta con llevar un registro simple, observar patrones y, sobre todo, conversar. Muchas veces el problema se detecta antes en una conversación sincera”, sostiene.
El rol de la motivación y el liderazgo
Desde otra vereda, Vicente Cruz, CEO de Sheriff y presidente del Comité de Fraude y Ciberseguridad de Fintech Chile, apunta a la motivación como un factor central. “La principal causa del ausentismo laboral es la motivación (…) No sentirse apoyado ni desafiado dentro de una empresa es una situación que impacta mucho más cuando el equipo es pequeño”, afirma.
Cruz advierte que, en este tipo de organizaciones, cada persona cumple un rol fundamental. “Mientras más chico es el equipo, más relevante es la persona. Cuando hay ausentismo, el equipo lo resiente porque se delegan responsabilidades a otros”, explica.
Respecto a la detección temprana, el ejecutivo indica que existen señales claras de alerta. “La persona empieza a apartarse del equipo, comienza a fallar en los detalles, deja de enviar cosas. Por otro lado, empieza a ver impactado su resultado. Entonces, hay señales donde uno tiene que ver cómo está y cómo se siente el equipo”, sostiene.
Enfoque preventivo y el rol de las jefaturas
Ambos expertos concuerdan en que uno de los principales errores de las pymes es enfrentar el ausentismo desde la desconfianza o el castigo. Para Donatucci, “cuando se aborda desde la desconfianza o el castigo, el efecto suele ser el contrario. Otro error es normalizarlo, asumir que ‘siempre ha sido así’ o que es parte del costo de operar”.
Cruz, en tanto, apunta también al rol que deben ejercer las jefaturas. “Los principales errores son no sentarse a escuchar a la persona ni hablar con ella y seguir exigiendo de la misma forma sin saber qué está pasando por su cabeza (…) Al final, uno no renuncia a los trabajos, sino que renuncia a los jefes. Por eso es clave ver si la jefatura está preparada para manejar este tipo de casos”, afirma.
Medidas concretas y de bajo costo
Frente a este escenario, los especialistas destacan que existen acciones simples y accesibles para las pymes. Donatucci menciona medidas como “flexibilizar horarios cuando es posible, distribuir mejor las cargas, reconocer el esfuerzo diario y generar espacios breves de conversación con los equipos”.
“El ausentismo disminuye cuando las personas sienten que su trabajo importa y que la organización se preocupa genuinamente por su bienestar. En pymes, ese vínculo humano suele ser el mayor activo”, subraya.
Cruz complementa con herramientas de gestión básicas. Para el experto, es clave realizar “evaluaciones de desempeño y también evaluar a las jefaturas. Además, es clave establecer KPIs. No se trata de recurrir a consultores ni psicólogos, sino de definir KPIs de resultado, porque los números hablan por sí solos. Una persona que no rinde, ya sea en ventas, en desarrollos de programación que no se entregan a tiempo o en problemas de facturación, dependiendo del área, deja señales claras.
Todo eso se puede medir con KPIs: cantidad de desarrollos concretados, volumen de ventas ingresadas, número de facturas emitidas. Esto último, junto con la evaluación de desempeño, entregan una señal bastante clara de que el problema puede estar formándose y permiten anticipar un potencial ausentismo, sentenció.