La continuidad en el empleo aparece hoy como la mayor fuente de preocupación entre los trabajadores en Chile, en un escenario marcado por menor dinamismo del mercado laboral, procesos de contratación más exigentes y una creciente presión por actualizar competencias.
Así lo revela un estudio nacional realizado por Adecco Chile, que consultó a más de 2.300 trabajadores a lo largo del país para conocer sus expectativas y temores frente al año 2026. De acuerdo con los resultados, un 53% de los encuestados -equivalente a 1.249 respuestas- identificó la dificultad para encontrar empleo estable como su principal preocupación de cara al año que inicia.
El sondeo muestra además que otras preocupaciones relevantes se relacionan con factores estructurales del mercado laboral. Un 24% de los participantes manifestó temor a ser descartado de procesos de selección por razones de edad, lo que da cuenta de que la discriminación etaria sigue presente.
Más atrás, un 12% de los trabajadores expresó preocupación ante la posibilidad de que los sueldos no mejoren en 2026. En tanto, un 11% señaló como principal riesgo quedar obsoleto por falta de habilidades, una señal del impacto de la transformación digital, la automatización y los cambios en los perfiles más demandados por las empresas.
Este diagnóstico se inserta en un contexto de menor creación de empleo. Según las cifras más recientes del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la tasa de desocupación llegó a 8,4% en el trimestre septiembre–noviembre, lo que representa un aumento de 0,2 puntos porcentuales en doce meses. En el mismo período, la creación de empleo registró su menor expansión anual desde el trimestre mayo–julio, reforzando la percepción de incertidumbre entre los trabajadores.
Al analizar estos resultados, Cristián Fleiderman, gerente comercial de Adecco Chile, señala que “el aumento del desempleo y la menor creación de puestos de trabajo están teniendo un impacto directo en la percepción de estabilidad laboral. Hoy los trabajadores no solo evalúan si tienen empleo, sino qué tan sostenible es en el tiempo. En un mercado más estrecho y con procesos de contratación más selectivos, la incertidumbre se traslada rápidamente a las expectativas de mediano plazo”.
El ejecutivo añade que la preocupación por la edad y la obsolescencia de competencias están estrechamente relacionadas. “Hoy el mercado exige actualización permanente de habilidades. Cuando eso no ocurre, especialmente en trabajadores de mayor edad, aumenta la percepción de exclusión laboral y la dificultad para reinsertarse”, explica.
Respecto del estancamiento salarial, Fleiderman advierte que “cuando los ingresos no muestran señales claras de mejora, se produce desmotivación y una mayor sensación de vulnerabilidad laboral, lo que refuerza la idea de que cualquier pérdida de empleo puede tener consecuencias prolongadas”.
“El desafío para 2026 no será solo generar empleo, sino asegurar empleabilidad sostenible en el tiempo, tanto para trabajadores jóvenes como para los de mayor experiencia”, concluye Cristián Fleiderman.