El Club de la Unión continúa su camino hacia la liquidación. Tras el reciente fallo del Tribunal Constitucional (TC) que rechazó un recurso de inaplicabilidad por inconstitucional, el liquidador a cargo, Ernesto Pérez Vera, confirmó la incautación de bienes y la elaboración del inventario de los muebles del club en Alameda 1091. Esta medida, que consiste en la toma de posesión de activos, busca recaudar los fondos necesarios para pagar a los acreedores. Entre ellos figuran obras de arte, muebles y otros artículos. La quiebra del Club de la Unión se concretó tras un largo período de insolvencia que acumuló deudas por unos $2.200 millones, en donde los trabajadores reclaman pasivos por $1.100 millones. Vicente Sáez, abogado y presidente del directorio del Club de la Unión, sostiene que la cifra está "artificialmente inflada" y esperan que los tribunales la ajusten al monto real. El colapso financiero fue provocado por una tormenta: la pérdida masiva de socios tras el estallido social y la pandemia, la cancelación de eventos gubernamentales y la migración de las oficinas corporativas desde el centro de Santiago hacia el sector oriente, factores que volvieron insostenible la operación del tradicional recinto. Con la incautación en marcha, la disputa se centra en los bienes muebles: cuadros, esculturas y mobiliario.
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