Un duro balance realizó el gremio de Pescadores Industriales del Biobío luego de que un informe de la organización ambiental internacional Environmental Justice Foundation (EJF) advirtiera sobre la creciente presión sobre la jibia en el Pacífico Sudeste debido a la actividad de grandes flotas chinas en alta mar.
La presidenta del gremio, Macarena Cepeda, afirmó que la situación expuesta por el reporte confirma un problema que —a su juicio— Chile conoce desde hace años sin haber adoptado medidas efectivas.
Según sostuvo, desde la entrada en vigencia de la Ley 21.134 en 2019, que prohibió la participación industrial en la captura del recurso
, "la evaluación es desastrosa".
De acuerdo con las cifras entregadas por la dirigenta, cerca de 800 mil toneladas de jibia han quedado sin capturar en el país durante ese período, lo que habría significado la pérdida de unos US$1.500 millones en exportaciones, el cierre de plantas procesadoras en Talcahuano, Coronel y Lota, y la desaparición de cerca de 1.700 empleos.
"Casi 100 mil toneladas de jibia sin capturar no solo significan recursos disponibles que quedan en el mar, sino también fuentes de trabajo inactivas y encadenamientos productivos paralizados por una pésima ley. El país no puede darse el lujo de dejar recursos estratégicos sin aprovechar, especialmente cuando enfrenta una competencia creciente en el borde de su Zona Económica Exclusiva", señaló.
El reporte de EJF detectó que en 2024 operaron 528 buques poteros chinos en la zona de la Organización Regional de Ordenación Pesquera del Pacífico Sur, el doble que una década atrás, concentrando el 98,7% de la pesca de calamar en alta mar del Pacífico Sudeste.
La organización advirtió además que, tras mayores restricciones portuarias en Perú, las recaladas de estas naves en puertos chilenos aumentaron significativamente durante 2025.
En paralelo, Chile mantiene actividad relevante en el recurso, en 2023 la flota artesanal desembarcó más de 105 mil toneladas y en 2024 las exportaciones alcanzaron US$178 millones. Sin embargo, la entidad alertó que la sobrepesca fuera de las zonas económicas exclusivas puede neutralizar las medidas de conservación nacionales.
Así, Cepeda reiteró la necesidad de evaluar una apertura acotada para la captura de jibia por parte de la flota industrial.
Críticas a la conducción pública
Desde el gremio cuestionaron que el tema solo haya tomado relevancia tras la denuncia internacional y acusaron ausencia de liderazgo por parte de las autoridades sectoriales.
Aseguran que, pese a conocerse los datos de subutilización del recurso, no se han presentado propuestas para reposicionar a Chile en la pesca de jibia ni para reactivar la cadena productiva regional.
El gobierno "tiene responsabilidad por la omisión del problema, ya que si no hubiese sido por el informe internacional esto no habría sido una alerta. Es decir, conociendo las cifras no hicieron nada por revertir la situación", indicó Cepeda.
"Es más, no hemos escuchado ni al subsecretario de Pesca ni al ministro de Economía hablar de esto con propuestas que busquen reposicionar a nuestro país como un actor relevante en la jibia", sostuvo.