Los vínculos con Jeffrey Epstein le ha costado la carrera a una serie de altos directivos y ejecutivos corporativos a nivel mundial.
Epstein murió en prisión en agosto de 2019 y tras la reciente publicación de los archivos del caso en que se le investigó por delitos sexuales, una oleada de renuncias se ha acumulado en las últimas semanas
El caso más reciente es el de Børge Brende, director ejecutivo del Foro Económico Mundial. Dimitió el jueves pasado luego de que se revelara que concertó cenas con Epstein en su residencia de Nueva York.En los archivos figura incluso un correo en que Brende cierra con la frase: "Te extraño, señor", lo que da cuenta de la cercanía entre ambos, informó la agencia Bloomberg.
El director ejecutivo de DP World Ltd., sultán Ahmed bin Sulayem, renunció a mediados de febrero. Al frente de una de las empresas de logística más grandes del mundo desde 2019, mantuvo una relación con Epstein durante más de una década, antes y después de la sentencia de prisión dictada en 2008, por cargos que incluían la prostitución de una menor.
El abogado Brad Karp también figura entre los caídos por sus vínculos con Epstein. Se alejó de su liderazgo en el bufete Paul Weiss, donde como abogado litigante ha representado a algunos de los principales bancos de Wall Street.
Ayudó a Epstein a proteger su acuerdo de culpabilidad por los cargos de tráfico sexual contra ataques legales en los meses previos a que Epstein muriera en la cárcel.
En esos mismos días, Kathryn Ruemmler dejó su cargo como abogada principal de Goldman Sachs Group Inc. Ruemmler ha dicho que lamenta haber conocido a Epstein. De los numerosos archivos publicados se desprende que Ruemmler a veces lo llamaba "tío Jeffrey".
Los documentos también muestran que aceptó decenas de miles de dólares en regalos de Epstein en los años previos a su llegada al banco.
Thomas J. Pritzker, millonario heredero de la fortuna de Hyatt Hotels, renunció a su cargo de presidente ejecutivo de la compañía.
Los archivos publicados revelan que mantuvo un contacto regular con Epstein en los años posteriores a su declaración de culpabilidad en 2008, y que ambos se escribían con frecuencia para confirmar comidas y citas, incluso en la casa de Epstein, según The New York Times.