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Bancos de Wall Street alertan a Argentina: Es de las economías más vulnerables a un "shock" financiero global

El bajo nivel de reservas, un financiamiento externo costoso, un tipo de cambio apreciado y una inflación que sigue elevada, son las principales preocupaciones.

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AFP
La incertidumbre generada por el conflicto en Medio Oriente ha vuelto a poner a prueba a las economías emergentes.

En ese contexto, varios bancos de Wall Street ubicaron a Argentina entre las economías emergentes más vulnerables ante un eventual "shock" financiero global.

De acuerdo con informes de Citigroup, Morgan Stanley, JPMorgan Chase, Barclays, Wells Fargo y Bank of America, las entidades coinciden en que el programa económico impulsado por el presidente Javier Milei ha logrado avances relevantes en materia fiscal y en la reducción de la inflación.

No obstante, advierten que la economía trasandina todavía enfrenta fragilidades estructurales que podrían amplificarse si aumenta la volatilidad internacional.

Entre ellas citan el bajo nivel de reservas, un financiamiento externo costoso, un tipo de cambio que consideran apreciado y una inflación que sigue elevada, pese a la importante reducción lograda desde 2023.

Diagnostico


Desde Wells Fargo, en un documento sobre vulnerabilidad de mercados emergentes ante shocks geopolíticos, se ubicó a Argentina entre los países más expuestos a una interrupción de flujos de capital, fenómeno conocido como "sudden stop", cuando los inversionistas retiran fondos de economías emergentes para refugiarse en activos considerados más seguros.

"Argentina y Turquía aparecen entre los países con mayor vulnerabilidad ante ese escenario", señaló el reporte.

Un diagnóstico similar surgió en análisis de Citi y Morgan Stanley, que advirtieron que los países con fundamentos externos más frágiles suelen ser los que enfrentan mayores correcciones cuando se intensifica la incertidumbre global. En ese marco, los analistas remarcaron que la economía argentina aún depende de la reconstrucción de reservas y de la normalización del mercado cambiario para reducir su vulnerabilidad externa.

Por su parte, las estimaciones de JPMorgan reflejan la misma tensión en el frente externo. El banco calculó que las reservas líquidas del Banco Central de la República Argentina (BCRA) —el poder de fuego de la entidad— rondan los US$18.500 millones, pero que las reservas netas, excluyendo encajes en dólares y líneas de swap, continúan siendo negativas, cerca de US$2.400 millones.

En lo que va del año, el BCRA ha comprado más de US$2.800 millones en el mercado cambiario, en línea con el programa oficial de acumulación de reservas.

Aunque el flujo financiero reciente permitió recomponer parcialmente el nivel de reservas, el banco advirtió que parte de esos dólares proviene de colocaciones de deuda o de financiamiento externo de empresas.

Restricciones cambiarias


Otro de los puntos de discusión es el nivel del tipo de cambio. Mientras el ministro de Economía, Luis Caputo, ha defendido el actual esquema de bandas cambiarias y asegura que el peso no está atrasado, algunos bancos internacionales mantienen dudas.

Un informe de Barclays sostuvo que el tipo de cambio real podría estar relativamente apreciado, lo que limitaría la competitividad de la economía y dificultaría una recuperación más sostenida del crecimiento.

En esa línea, analistas de Morgan Stanley señalaron que las compras de dólares del BCRA también buscan evitar una apreciación excesiva del peso en un contexto de mayor ingreso de divisas.

Además, los bancos coinciden en que la próxima etapa del proceso de desinflación será más compleja. Barclays estimó que la inflación seguirá relativamente elevada durante más tiempo del previsto inicialmente y proyectó que el índice anual se ubicará cerca de 25% este año.

Asimismo, eventuales shocks externos —como un alza del precio internacional del petróleo— podrían agregar presión sobre los precios, aunque los analistas estiman que el impacto sería acotado.

Fortalezas


A pesar de estas vulnerabilidades, los bancos también destacaron algunas fortalezas estructurales de la economía argentina.

Una de las principales es el crecimiento del sector energético. Según Bank of America, Argentina se consolidó recientemente como exportador neto de petróleo, con una producción cercana a 860.000 barriles diarios, lo que impulsa el ingreso de divisas y mejora el frente externo.

El banco destacó que el superávit comercial energético aumenta en torno a US$2.000 millones por año y se acerca a US$8.000 millones, una tendencia que podría fortalecerse en los próximos años.

Al mismo tiempo, Bank of America ajustó recientemente su estrategia en el mercado argentino y decidió cerrar su recomendación de posicionarse en los bonos Global 2035, tras las ganancias acumuladas desde el año pasado, aunque mantuvo una visión positiva sobre la deuda externa argentina en general.

Desde el Gobierno de Milei señalaron que el país vecino está mejor preparado para enfrentar este escenario. En una exposición en la Fundación Mediterránea, Caputo afirmó que "el mejor escudo es tener la macroeconomía ordenada" y ratificó que el Ejecutivo mantendrá la disciplina fiscal y el actual esquema cambiario.

El ministro también indicó que Argentina no tiene previsto volver a los mercados internacionales de deuda en el corto plazo, ya que considera que el riesgo país —que se mantiene por encima de los 500 puntos básicos— todavía no refleja los fundamentos actuales de la economía. Esto implicaría que una eventual emisión se realizaría a una tasa de interés superior a la que el Gobierno considera adecuada.