La reducción de la jornada laboral en Chile volverá a dar un paso el próximo 26 de abril, en el marco de la ley de las "40 horas".
En esa fechas las empresas deberán ajustar nuevamente el horario de sus trabajadores para rebajar el límite semanal desde las actuales 44 horas a 42 . El calendario fijado por la ley contempla que el proceso concluirá en 2028 , cuando entre plenamente en vigencia la jornada de 40 horas .
De cara a esta nueva etapa, la Dirección del Trabajo (DT) emitió a fines de febrero un dictamen destinado a aclarar cómo debe aplicarse en la práctica la rebaja. El pronunciamiento surgió a partir de una consulta formulada por dirigentes de la rama del comercio de la CUT.El criterio general definido por la DT es que la adecuación de la jornada debe realizarse de común acuerdo entre empleadores y trabajadores . Ese entendimiento, además, deberá quedar por escrito y respetar los marcos que establece la normativa vigente.
El dictamen también aborda los escenarios en los que no existe acuerdo entre las partes. En esos casos, si la jornada original de 45 horas estaba distribuida en cinco días , el empleador tendrá que rebajar una hora en tres días de la semana para ajustarse al nuevo límite de 42 horas.
Si, en cambio, la jornada de 45 horas estaba repartida en seis días , la empresa deberá reducir 50 minutos en tres jornadas y descontar los 30 minutos restantes en un cuarto día de esa misma semana.
La DT precisó que esta interpretación debe entenderse como una “regla única” , sin importar la forma en que se haya pactado originalmente la jornada. Ese mismo criterio deberá utilizarse en las siguientes etapas de la reducción horaria, hasta llegar al tope definitivo de 40 horas semanales .
El pronunciamiento generó preocupación en el sector empresarial. "La inquietud planteada se refiere principalmente a la forma específica de aplicación que fija el dictamen en ausencia de acuerdo, ya que establece una estructura operativa uniforme que puede generar desafíos prácticos para empresas que ya habían implementado adecuaciones organizacionales desde la entrada en vigencia de la ley, particularmente en sectores que operan con sistemas de turnos o jornadas continuas”, advirtió a El Mercurio la presidenta de la Cámara de Comercio de Santiago (CCS), María Teresa Vial.
La dirigenta gremial alertó que el dictamen genera una incertidumbre jurídica crítica, en un contexto de 8,3% de desempleo y alta informalidad (26,8%).
Similar es la crítica que deslizó a Emol el presidente de la Cámara Nacional de Comercio (CNC), José Pakomio. "El nuevo dictamen de la DT introduce una interpretación rígida sobre la forma en que debe aplicarse la rebaja cuando no existe acuerdo entre las partes, estableciendo fórmulas específicas de distribución de la reducción de horas", dijo, agregando que esto "abre una interrogante relevante para muchas empresas que ya operan con jornadas de 44 horas o menos producto de acuerdos previos o de la aplicación gradual de la ley".
"Surge la duda de si esos esquemas, que hoy funcionan y cumplen con la normativa, podrían quedar en entredicho frente a esta nueva interpretación administrativa", acotó Pakomio.
También cuestionó que "cuando la autoridad administrativa fija reglas demasiado rígidas o va más allá de lo que establece la ley, se genera incertidumbre jurídica y se dificulta la planificación de las empresas, especialmente en sectores con operación dinámica como el comercio, los servicios y el turismo".
"La implementación de la ley de 40 horas requiere flexibilidad y certezas, de manera que empleadores y trabajadores puedan acordar la mejor forma de organizar sus jornadas sin imponer esquemas que no siempre se ajustan a la realidad operativa de las empresas", cerró el líder de la CNC.