Aunque la Operación Renta suele asociarse a abril, para las pequeñas y medianas empresas el período más exigente del proceso ocurre durante marzo. En este mes vence el plazo para presentar varias declaraciones juradas que sirven de base para la declaración anual ante el Servicio de Impuestos Internos (SII), por lo que especialistas advierten que errores u omisiones en esta etapa pueden derivar en observaciones, rectificaciones e incluso multas.
La Operación Renta 2026 consolida los ingresos obtenidos durante el año comercial 2025 y determina si una empresa debe pagar impuestos, reliquidar montos o recibir una devolución. En ese contexto, el cumplimiento oportuno de los plazos y la correcta preparación de la información contable se transforman en factores clave para enfrentar el proceso sin contratiempos.
De acuerdo con cifras del propio SII, en la Operación Renta 2025 se presentaron cerca de 1,5 millones de declaraciones de empresas. En paralelo, la autoridad informó que más del 64% de las compañías que no habían declarado en 2024 regularizaron su situación, aunque 19.420 empresas seguían sin declarar a abril de 2025, pese a registrar movimientos anuales promedio por sobre $44.000 millones.
"Un error u omisión en esta etapa puede traducirse en observaciones del SII"
Diego Plaza, experto de Maxxa
Según el organismo, las inconsistencias más frecuentes se relacionan con diferencias en ingresos informados, retenciones y cruces contables, lo que confirma que uno de los principales riesgos para las empresas sigue estando en la calidad y coherencia de sus datos tributarios.
Declaraciones juradas clave en marzo
Uno de los hitos más importantes del calendario para las pymes corresponde a la presentación de las declaraciones juradas que informan remuneraciones, honorarios y utilidades.
El experto tributario de Maxxa, Diego Plaza, explica que estos documentos son la base para la posterior declaración anual de impuestos. “Un error u omisión en esta etapa puede traducirse en observaciones del SII, la necesidad de realizar rectificaciones posteriores o incluso multas”, advierte.
Entre las principales declaraciones que deben presentar las empresas durante marzo destaca la Declaración Jurada 1887, que informa las remuneraciones pagadas durante el año comercial 2025 y debe ser presentada por todos los empleadores que hayan pagado rentas del trabajo.
“En esta declaración se informan todos los conceptos asociados al contrato laboral, como sueldos, comisiones, gratificaciones, horas extras, bonificaciones e incluso asignaciones como movilización o colación. Cualquier inconsistencia puede generar observaciones tanto para la empresa como para el trabajador, por eso es clave revisar que los montos estén correctamente registrados antes de enviarla al SII”, explica Plaza.
1 de abrilDesde esta fecha pueden comenzar a enviarse las declaraciones de la Operación Renta
De acuerdo con el calendario del organismo fiscalizador, el plazo para presentar esta declaración vence el 27 de marzo.
Otra obligación relevante es la Declaración Jurada 1879, que reporta los honorarios pagados a trabajadores independientes y las retenciones realizadas. Esta también debe presentarse antes del 27 de marzo.
En este caso, las empresas deben considerar además el aumento progresivo en la tasa de retención de honorarios. “Durante el año comercial 2025, la retención aplicada fue de 14,5%, siguiendo el calendario de aumento progresivo. Es fundamental verificar que el porcentaje haya sido correctamente aplicado en cada pago, porque una retención mal calculada puede obligar a rectificar la declaración y generar diferencias tributarias posteriores”, señala el especialista.
Información sobre retiros y utilidades
Otro aspecto relevante del proceso corresponde a las declaraciones vinculadas a retiros y utilidades.
Las empresas acogidas al régimen 14 A o al ProPyme general deben presentar la Declaración Jurada 1948, que informa los retiros, remesas o dividendos distribuidos durante el año, junto con los créditos asociados. En el caso de las compañías bajo régimen ProPyme Transparente (14 D3), la declaración correspondiente es la DJ 1947.
“Estas declaraciones son clave porque determinan la tributación final de los socios o accionistas. Si los retiros o créditos están mal informados, se pueden generar diferencias en la carga tributaria personal, lo que abre la puerta a observaciones y rectificaciones”, señala Plaza.
El calendario establece que la DJ 1947 vence el 27 de marzo, mientras que la DJ 1948 debe presentarse el 24 de marzo si los socios son personas jurídicas y el 27 de marzo si son personas naturales.
El inicio formal de la declaración
El proceso oficial de declaración anual de impuestos comenzará el 1 de abril, fecha desde la cual las empresas y personas naturales pueden presentar su formulario 22.
No obstante, especialistas recomiendan evitar hacerlo en los primeros días. “Aunque el período oficial inicia el 1 de abril, se recomienda presentar la declaración a partir de la segunda quincena, cuando la información de los agentes retenedores suele estar consolidada, evitando observaciones del SII. Las declaraciones con pago deben ingresarse hasta el 30 de abril para evitar multas e intereses. En cambio, aquellas que generen devolución pueden presentarse hasta el 8 de mayo”, explica Carlos Herrera, gerente senior de Consultoría en Personas de EY.
"Aunque el período oficial inicia el 1 de abril, se recomienda presentar la declaración a partir de la segunda quincena"
Carlos Herrera, gerente senior de Consultoría en Personas de EY
En el caso de las pymes, además, se mantiene un beneficio tributario relevante. “Hay que recordar que la Ley 21.755 publicada el 11 de julio de 2025 disminuyó transitoriamente la tasa de impuesto de primera categoría para las PYME a un 12,5% para los años comerciales 2025, 2026 y 2027. Esto constituye un pequeño alivio en el flujo de caja de estas empresas, que ya fueron impactadas por el cambio en el ingreso mínimo y la próxima reducción de la jornada laboral a 42 horas”, señala Mauricio Pérez Wilson, socio adjunto de Impuestos de EY.
Preparación anticipada y calidad de la información
Más allá de los plazos, expertos concuerdan en que uno de los principales desafíos del proceso sigue siendo la calidad de la información contable de las empresas.
Samuel Montupil, Director del Ecosistema de Innovación y Partners LATAM en Defontana, sostiene que muchas organizaciones continúan enfrentando la Operación Renta como un evento puntual, en lugar de un proceso que se construye durante todo el año.
“Muchas empresas siguen enfrentando la Operación Renta como un hito puntual en marzo y abril, cuando en realidad es la consecuencia de cómo gestionaron su información durante todo el año”, explica.
El especialista agrega que actualmente el SII analiza no solo los resultados finales, sino también la coherencia de los datos. “Hoy el SII no solo revisa la cifra final del F22, sino la coherencia completa del dato: su origen, respaldo y consistencia entre declaraciones juradas y libros electrónicos. Sin trazabilidad, cualquier diferencia se transforma en una alerta automática”, afirma el representante de Defontana.
"Hoy el SII no solo revisa la cifra final del F22, sino la coherencia completa del dato"
Samuel Montupil, Director del Ecosistema de Innovación y Partners LATAM en Defontana
Errores frecuentes en las pymes
Otro de los problemas habituales para las pequeñas empresas es el manejo contable reactivo o desordenado, que muchas veces se revisa solo cuando llega el momento de declarar impuestos.
“En muchos casos, el problema no es haber intentado eludir obligaciones, es algo mucho más cotidiano que se relaciona al desconocimiento, falta de información clara y una relación distante con el sistema tributario. Para muchas personas, la contabilidad y los impuestos siguen siendo un terreno ajeno, que se revisa sólo cuando llega el momento de declarar, y no durante el año”, explica Claudio Carrasco, CEO de Kickoff.cl.
Entre los errores más comunes detectados en pymes destacan los gastos mal respaldados, ingresos mal clasificados, confusión entre boletas y facturas y desconocimiento del régimen tributario en el que se encuentra la empresa.
A ello se suma una práctica que los especialistas consideran especialmente riesgosa: mezclar las finanzas personales con las del negocio.
“Cuando no existe orden durante el año, la Operación Renta se transforma en una carrera contra el tiempo, con alto riesgo de errores”, advierte Carrasco.
Por lo mismo, los expertos recomiendan revisar con anticipación la información contable, realizar conciliaciones oportunas y asegurar la coherencia entre registros, libros electrónicos y declaraciones juradas antes de presentar la declaración anual.
“La renta no se prepara en dos meses, se construye durante todo el año. Ordenar procesos e invertir en herramientas de gestión marca la diferencia entre un proceso fluido y uno lleno de contingencias”, concluye Montupil de Defontana.
Aspectos clave a revisar desde ahora para la Operación Renta 2026
Calidad y consistencia de la información contable del ejercicio 2025.
Procesos de cierre mensual y conciliaciones tributarias oportunas.
Correcta generación y respaldo de declaraciones juradas.
Coherencia entre libros electrónicos, registros contables y F22.
Nivel de dependencia de planillas manuales o procesos críticos no integrados.
Trazabilidad y respaldo digital de la información frente a eventuales fiscalizaciones.