Luego de que el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, alertara que el Gobierno de Gabriel Boric dejó al fisco "sin caja", las alarmas en la agenda económica nacional se encendieron.
"La caja con que cerró la administración anterior fue de US$40 millones al 31 de diciembre de 2025. Normalmente, las cajas con que terminan las administraciones están entre US$3 mil millones y US$4 mil millones", alertó el nuevo titular de hacienda, en su primera vocería en el puesto.
"Por lo tanto, hemos heredado una caja que es un 1% de lo normal", subrayó tras el primer comité de ministros de la administración de José Antonio Kast.
Y es que además, de acuerdo al ministro, esta situación podría complicar la forma en que Chile enfrente los efectos de la guerra en Medio Oriente, los cuales se traducen en una persistente incertidumbre en los mercados, una presión al alza en el precio del petróleo, y otros factores que amenazan con desestabilizar las metas económicas del nuevo Gobierno.
Frente a esta denuncia, el exministro de Hacienda, Nicolás Grau, respondió a través de una publicación en su cuenta de X, señalando, en primer lugar, que no dará entrevistas al respecto por "respeto a las nuevas autoridades".
Dicho eso, refutó la cifra de US$40 millones entregada por Quiroz. "El último dato público es de 1406 millones de dólares (fines de enero) y el valor a inicios de esta semana (fluctúa mucho) era sobre 800 millones de dólares". De acuerdo con Grau, la caja fiscal actual es más de 20 veces superior a lo apuntado por el actual titular de Hacienda.
Fuentes conocedoras de la administración fiscal aseguran que ambos están en lo correcto, pero que se refieren a momentos distintos. Es decir, efectivamente en diciembre de 2025 la disponibilidad de caja era de US$40 millones, pero también sería cierto que en el último reporte, a inicios de marzo, la cifra habría alcanzado en torno a US$800 millones.
De todas formas, las mismas fuentes señalan que el monto seguiría siendo históricamente bajo e insuficiente para enfrentar los compromisos —dicen— de unos US$7.500 millones que el Estado debe cubrir durante marzo.
Desde Hacienda, además, explicaron que el ministro Quiroz mencionó la caja disponible en diciembre "porque es el cierre fiscal que se utiliza como referencia en las estadísticas de finanzas públicas", agregando que "la implicancia de cerrar el año con la caja prácticamente vacía es que, para mostrar mejores cifras de deuda bruta, el gobierno fue liquidando activos del Tesoro Público hasta llevarlos a un nivel mínimo".
"Con todo, efectivamente durante el mes de enero el gobierno del Presidente Boric procedió a una emisión de deuda dentro del margen autorizado para 2026. Esto permitió compensar el bajo nivel de caja, sin embargo, el nivel actual es muy menor comparado con la evolución histórica", acotó la cartera.
No hay un "colchón"
Economistas y exautoridades consultadas por Emol manifestaron su preocupación respecto a la ausencia de un "colchón" para hacer frente a emergencias como la guerra que se está desarrollando en Medio Oriente.
El exsubsecretario de Hacienda en el segundo Gobierno de Sebastián Piñera,
Alejandro Weber, califica la situación como "
muy grave".
Y para explicar esa gravedad de manera simple, compara la caja fiscal con el presupuesto de una empresa. "Igual que en una empresa, la caja es lo que permite ejecutar la operación corriente del mes: pagarles los sueldos a los trabajadores, pagar los arriendos, los servicios básicos y a los proveedores, entre otros. Cuando no hay caja, es imposible cumplir esos compromisos".
Cristina Torres, exdirectora de Presupuestos en la misma administración, explica que "si tienes una caja del fisco que no tiene recursos, que está muy escuálida, partes el año no solamente con un presupuesto muy dañado, sino que materialmente además no hay recursos para pagar las obligaciones. Es un comienzo de año mucho más debilitado".
Torres agrega que "esto es un problema de financiamiento de las obligaciones del Estado. Y es la materialización del problema de sobreestimación de ingresos que tuvimos en los últimos años".
"Cuando en el presupuesto consagras un número proyectado de ingresos, terminar con menos recursos el año significa que no tienes como pagar esas obligaciones", sostiene en conversación con Emol.
Igual que en una empresa, la caja es lo que permite ejecutar la operación corriente del mes, pagarles los sueldos a los trabajadores, pagar los arriendos, los servicios básicos y a los proveedores, entre otros. Cuando no hay caja, es imposible cumplir esos compromisos
Alejandro Weber, exsubsecretario de Hacienda
Sobre ese punto, el economista Pablo Müller dice que "un gobierno entrante no espera variaciones de esta magnitud a menos que haya existido un gasto masivo en el último trimestre o una subestimación severa de ingresos. Que el nivel de caja sea casi inexistente sugiere que se forzaron los límites presupuestarios hasta el último minuto, ignorando la prudencia fiscal que siempre ha caracterizado a Chile frente a los ciclos políticos".
Así, cataloga la situación como "una ruptura crítica en la continuidad operacional del Estado".
"La administración saliente no solo dejó las arcas vacías, sino que eliminó cualquier 'colchón' para contingencias inmediatas. Desde un punto de vista técnico, es una gestión de liquidez irresponsable: entregar el fisco con el 1% de lo habitual es, en la práctica, dejar al país sin capital de trabajo para sus compromisos de corto", agrega el economista de la Universidad Autónoma.
Tanto Weber como Torres ven una forma rápida de enfrentar la urgencia el emitir más deuda.
Complicaciones para enfrentar la crisis internacional
Weber explica que los efectos de la guerra en el Medio Oriente para nuestra economía son "un aumento de los precios para los consumidores por el alza del petróleo y el dólar, y un menor crecimiento general de la economía, lo que impacta a la vez en menos ingresos fiscales"
En ese contexto es que Müller sostiene que "el margen de maniobra es hoy extremadamente precario".
Estamos 'desnudos' ante un shock externo. Si el crudo sigue al alza, el Gobierno tendrá que elegir entre dejar que la inflación golpee directamente el bolsillo de los chilenos o endeudarse de forma acelerada para subsidiar el consumo, lo cual es técnicamente costoso y políticamente complejo"
Pablo Müller, economista
"Chile necesita un Mepco (Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles) robusto. Sin embargo, ese mecanismo se financia con recursos que hoy no están en caja. Estamos 'desnudos' ante un shock externo: si el crudo sigue al alza, el Gobierno tendrá que elegir entre dejar que la inflación golpee directamente el bolsillo de los chilenos o endeudarse de forma acelerada para subsidiar el consumo, lo cual es técnicamente costoso y políticamente complejo".
Torres añade que hay que tener en cuenta que "como buena economía abierta, somos vulnerables a lo que ocurre. Si el petróleo sube, si hay una depreciación de nuestra moneda que indique que el dólar esté más alto, todas esas cosas tienen consecuencias directas en la política fiscal de Chile".
"Y el hecho de tener muy estresada la caja del fisco nos va a llevar a que requiramos deuda para poder financiar las distintas obligaciones, puede haber una ponderación quizás más crítica hacia nuestro país. Y ese es el mayor riesgo a correr. Que sea más caro endeudarnos porque no tenemos buenas condiciones internas", agrega sobre las consecuencias posibles.
Ante el escenario, Quiroz anunció que convocó una reunión "con personas especializadas" para analizar la situación de las arcas fiscales, grupo de expertos que tendrá como objetivo "analizar los números" y "llegar a una solución" para enfrentar con prontitud el alza de los combustibles que se prevé en Chile.