En lo que califica como una búsqueda de la administración de Donald Trump de fortalecer sus lazos con Chile, además de reducir la dependencia de Estados Unidos de China en el suministro de minerales críticos, este jueves el nuevo Gobierno de José Antonio Kast firmó junto el de EE.UU una Declaración Conjunta para el Establecimiento de Consultas sobre Minerales Críticos y Tierras Raras.
El texto considera que el apoyo mutuo en este ámbito resulta fundamental para la seguridad nacional y las industrias comerciales de ambos países, tomando en cuenta que los minerales críticos son esenciales para la producción de tecnologías avanzadas, además de que busca acciones que propendan a la resiliencia y seguridad de las cadenas de suministro de minerales críticos.
Y si bien Chile es mundialmente conocido por su abundancia tanto en la producción de cobre como en la de litio, minerales que toman un rol protagonista en el acuerdo, hay otros claves que no pasan desapercibidos por las potencias mundiales, como China y, ciertamente Estados Unidos.
Uno de ellos es el renio.
Utilizado principalmente en la industrias aeronáutica, energética y
petroquímica, con el tiempo Chile se ha convertido en el mayor productor mundial de este mineral, con un 50% de la producción mundial, el cual además posee un gran potencial en la transición energética global por ser un gran catalizador para la elaboración de hidrógeno verde.
El renio
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) identifica actualmente 60 minerales considerados estratégicos para la economía y la seguridad nacional de ese país. Bajo esta categoría se agrupan recursos cuya disponibilidad resulta clave para diversas industrias, pero cuya cadena de suministro presenta riesgos de interrupción o dependencia externa.
Se trata, en términos generales, de materias primas cuya ausencia podría afectar de manera significativa sectores productivos críticos o la seguridad económica estadounidense.
En este escenario, Chile ocupa una posición particularmente relevante. El país destaca como el mayor proveedor mundial de cobre, además de ubicarse entre los principales productores globales de litio —donde ocupa el tercer lugar— y de plata, mineral en el que se posiciona quinto a nivel internacional. A ello se suman exportaciones relevantes de potasio, insumo fundamental para la industria agrícola.
Pero existe un recurso mucho menos conocido que sitúa a Chile en un lugar aún más destacado dentro del mapa de minerales estratégicos: el renio.
De acuerdo con datos del USGS, Chile es el principal productor mundial de este metal, cuya rareza supera ampliamente a la del oro —es aproximadamente seis veces más escaso—. El renio posee aplicaciones altamente especializadas: se emplea como catalizador en procesos de refinación de petróleo y en la fabricación de superaleaciones capaces de resistir temperaturas extremas, utilizadas en turbinas aeronáuticas y componentes de la industria aeroespacial.
Las mayores reservas conocidas de este metal se encuentran precisamente en territorio chileno, principalmente en yacimientos de pórfido cuprífero en la zona norte y central, destacando minas como Chuquicamata, Radomiro Tomic, Ministro Hales, Salvador, Andina y El Teniente.
50%del renio en el mundo es producido en Chile
Manuel Reyes, profesor de Ingeniería en Minas de la U. Andrés Bello, reafirma el liderazgo de Chile con este mineral, señalando que el país es "el líder indiscutido con el 50% de la producción global, recuperándolo como un subproducto crítico del molibdeno en la minería del cobre".
"Debido a su resistencia a temperaturas extremas, es un material insustituible para las turbinas de aviación y motores a reacción, lo que explica su presencia en la lista de minerales críticos de EE. UU. y consolida a Chile como el socio estratégico más relevante para la industria aeroespacial y de defensa mundial", dice Reyes.
Por su parte, Patricio Faúndez, de GEM Mining Consulting, explica dónde el renio tiene un valor fundamental, señalando que "es un metal extremadamente escaso y de altísimo valor, clave sobre todo para superaleaciones usadas en turbinas aeronáuticas y para catalizadores de refinación".
Y es que en Chile el renio ha sido utilizado tradicionalmente como aditivo en la elaboración de súper aleaciones de níquel, para la fabricación de motores de la industria aeronáutica y para la catálisis en refinerías de petróleo.
Justamente el mineral toma un importante rol en el acuerdo entre Chile y Estados Unidos, teniendo en cuenta su rareza y que en este último solo producen un 16% del total en todo el mundo.
Como se produce el renio en Chile
Manuel Viera, presidente de la Cámara Minera de Chile, explica que el renio en Chile se produce principalmente como subproducto de la minería del molibdeno -un metal de transición-, el cual a su vez es subproducto de la industria del cobre.
"Chile es el mayor productor mundial, recuperando este metal raro durante la tostación de concentrados de molibdenita, donde se limpia y procesa para comercializarlo como renio metálico o perrenato de amonio", señala sobre la producción.
El experto resume el proceso en tres momentos. En primer lugar, se encuentra el mineral en concentrados de molibdenita, asociados a depósitos de cobre.
Tras ello, señala que el proceso clave ocurre al tostar el molibdeno, liberando renio en forma de gases de óxido, los que son capturados mediante procesos de limpieza y lavado de gases.
Por último, la refinación. El renio capturado se convierte en compuestos, como el perrenato de amonio, y posteriormente se reduce para obtener renio metálico de alta pureza.