El fuerte shock en el precio internacional del petróleo, provocado por la guerra en Medio Oriente, tendrá un impacto histórico en Chile: este jueves los combustibles registrarán su mayor alza desde que existen registros.
En este contexto, el Gobierno de José Antonio Kast resolvió modificar por la vía administrativa los parámetros del Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco), con el objetivo de acelerar el traspaso de las alzas externas al mercado local.
En concreto, el ajuste implicará un salto inédito en los valores. La gasolina de 93 octanos subirá $370 por litro, lo que equivale a un incremento superior al 32%.
Más drástico será el caso del diésel, que aumentará $580 por litro -más de 60%-, acercándose a los precios de la bencina y superando los $1.500 por litro en la región Metropolitana.
Reacciones gremiales
El impacto ya genera preocupación en sectores productivos clave. El presidente de la Confederación Nacional del Transporte de Carga Terrestre, Sergio Pérez, calificó el escenario como "una noticia bastante complicada para el rubro del transporte de carga vía camiones".
En esa línea, advirtió que el alza obliga a replantear la estructura de costos del sector.
"La pregunta es cómo los generadores de carga resuelven este problema. Habrá que responsabilizar también a los que dan la carga para que nosotros podamos abastecer al país y si hay un alza de esta envergadura es necesario que los generadores se pronuncien y actúen en consecuencia frente a este nuevo valor del diésel, que es extremadamente alto y es el insumo más importante para nuestra actividad", enfatizó.
Desde el transporte menor también anticipan efectos directos en los usuarios. El dirigente de la Confederación Nacional de Taxis Colectivos de Chile, Héctor Sandoval, sostuvo que las ayudas anunciadas por el Ejecutivo no evitarán ajustes en las tarifas.
"Esto no va a impedir un alza del pasaje, hay muchos factores que están influyendo, hay competencia desleal, el tema de la inseguridad que nos ha restringido los horarios. Esto no permite frenar el alza del pasaje"
Confederación Nacional de Taxis Colectivos de Chile
"
Esto no va a impedir un alza del pasaje, hay muchos factores que están influyendo, hay competencia desleal, el tema de la inseguridad que nos ha restringido los horarios. Esto no permite frenar el alza del pasaje", aseveró al citado medio.
El Gobierno incluyó en su paquete de medidas una subvención de $100 mil mensuales para taxis y taxis colectivos por hasta seis meses. Sin embargo, el propio Sandoval advirtió que el mayor costo mensual podría acercarse a los $300 mil, lo que dejaría el apoyo estatal por debajo del impacto real del alza.
En paralelo, gremios como la Confederación de Taxis Colectivos y Transporte Menor de Chile y la Federación de Taxis Colectivos de La Florida plantearon la necesidad de avanzar hacia una rebaja permanente del impuesto específico a los hidrocarburos, como una forma de mitigar futuras alzas y dar mayor estabilidad al sector.
En tanto, la Asociación de Buses Interurbanos manifestó "profunda sorpresa y preocupación" y denunció que el gremio fue excluido por el Gobierno en las medidas de mitigación, a pesar de movilizar cerca de 60 millones de personas al año, según dijo.
"Lamentamos no haber sido oídos. Advertimos a tiempo que un alza de esta magnitud en los combustibles iba a tener un efecto directo en las tarifas y en las personas", declaró la gerenta general de la asociación, Carolina Navarrete.
Añadió que la principal preocupación del gremio es el aumento del diésel, esto es, un 62%, de alza lo que impactará directamente los costos de las empresas de transporte. Además, podría significar un alza de hasta 21% en el valor de los pasajes.
"Lamentamos no haber sido oídos. Advertimos a tiempo que un alza de esta magnitud en los combustibles iba a tener un efecto directo en las tarifas y en las personas"
Asociación de Buses Interurbanos
Según explicó, por cada $100 de alza en el diésel, los pasajes podrían subir hasta $2.000, lo que implicaría, por ejemplo, que un viaje hacia Puerto Montt podría encarecerse hasta alcanzar valores entre $16.000 y $17.000 en los próximos días.
"Estamos hablando de un golpe directo al bolsillo de miles de trabajadores, estudiantes y familias", añadió Navarrete.
"Esperamos que el gobierno corrija esta omisión y considere a todos los actores del sistema. Aquí no solo está en juego la sostenibilidad de la industria, sino también el acceso de millones de personas a un transporte seguro y accesible", cerró.