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Si se abre el estrecho de Ormuz: ¿Cuánto tardarían en normalizarse los precios del petróleo?

La vía marítima es considerada el cuello de botella del conflicto, por donde pasa el 20% del suministro mundial del crudo.

31 de Marzo de 2026 | 08:10 | Por José Tomás Guzmán, Emol.
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El Mercurio.
En medio del mayor shock energético de los últimos años, que ya llevó a Chile a asumir un alza histórica en los combustibles de hasta $390 por litro en la gasolina y $580 en diésel, el foco del mercado internacional está en una pregunta clave: ¿Cuándo termina la guerra en Medio Oriente?

Por ahora, las apuestas apuntan hacia una pronta resolución del conflicto, lo que no significaría, ni de cerca, una normalización inmediata del mercado de petróleo.

El bloqueo del estrecho de Ormuz por parte de Irán, la vía marítima por donde transita cerca del 20% del suministro mundial de crudo, se ha convertido en el epicentro de la guerra. Sin embargo, los expertos coinciden en un punto incómodo para las expectativas: El desbloqueo de la ruta no implica una normalización rápida de los precios.

"Los precios suben como un cohete y caen como una pluma", ejemplificó a Times el economista jefe de la empresa Moody’s Analytics, Mark Zandi. Para el experto, podrían pasar entre seis y ocho semanas para que se normalice la producción y envío del petróleo, pero incluso ahí, el precio sería superior al que estaba establecido antes de la guerra.

En tanto, Jorge León, analista de la consultora de investigaciòn e inteligencia energética Rystad Energy, sostuvo a el diario El País de España que "si mañana se reabriera el estrecho de Ormuz, tardaría de tres a cinco meses en recuperar cierta normalidad desde el punto de vista de la oferta del petróleo”.

Juan Ortiz, economista sénior del OCEC-UDP, plantea que la reapertura del tránsito en la zona tendría un efecto inmediato en aliviar las presiones actuales, pero advierte que el ajuste tiene límites estructurales.

"Deberíamos ver una reducción del precio si se restablece el flujo, porque hoy existe una presión al alza asociada a restricciones de transporte. Sin embargo, asumir un retorno a los niveles previos al conflicto es un escenario optimista", afirma.

El economista explica que el mercado no solo enfrenta un problema logístico, sino también daños relevantes en infraestructura crítica —como refinerías y oleoductos— en países clave del Golfo Pérsico. La reposición de estas capacidades, subraya, es lenta y condiciona la oferta global.

"Estamos hablando de instalaciones que toman tiempo en reconstruirse. Solo Irán representa cerca del 3% de la producción mundial diaria, por lo que cualquier afectación prolonga el ajuste del mercado", añade.

En la misma línea, Gustavo Díaz, economista del Instituto Libertad, sostiene que "un posible desbloqueo del Estrecho de Ormuz no significaría una normalización rápida de los precios ni del suministro de petróleo. Aunque el anuncio de una apertura suele provocar una caída inmediata en los precios especulativos, la normalización física es un proceso lento y complejo".

Añadiendo de que el mercado energético opera hoy bajo una lógica de "economía de guerra, donde la desconfianza persiste; además, muchos buques fueron redirigidos a rutas más largas, y su regreso al Golfo Pérsico no es instantáneo. A esto se suma que las aseguradoras no reducen sus primas de riesgo de forma inmediata hasta confirmar que la navegación es segura y predecible, lo que mantiene los costos de transporte elevados incluso con el canal abierto".

En tanto, respecto a los tiempos, estima que la estabilización operativa tomaría entre dos y cuatro semanas para restablecer el flujo regular de barriles, pero la normalización total del sistema energético podría demorar varios meses.

Desde una perspectiva de mercado, Alfonso Kaiser, profesor de Riesgos de la Universidad de los Andes, introduce otra variable clave: la anticipación.

"Los precios del petróleo reaccionan a expectativas, no a la realidad actual. Si el mercado percibe que la oferta futura mejora, el ajuste en precios es inmediato. Pero eso no significa que ese alivio se traspase de forma instantánea al consumidor final", explica.

De hecho, advierte que existe un rezago relevante en la transmisión de precios: "Hoy estamos pagando el petróleo de hace semanas. Incluso si el precio internacional baja, el efecto en combustibles locales toma tiempo en materializarse".

Un diagnóstico que coincide con la visión del economista Jorge Hermann, quien descarta un retorno a los niveles previos al conflicto. "El precio puede moderarse cuando el conflicto comience a ceder, pero no vamos a volver a los US$77 por barril que veíamos a comienzos de año", señaló.

Proyecciones


Las estimaciones del mercado refuerzan esta visión de ajuste incompleto. De acuerdo con datos recopilados por Reuters, bancos de inversión y entidades financieras han revisado al alza sus proyecciones para el crudo.

Goldman Sachs proyecta un Brent promedio de US$110 por barril en marzo y abril, mientras que JP Morgan estima que el precio rondará los US$100 en el segundo trimestre de 2026. En tanto, Barclays advierte que, incluso con una normalización relativamente rápida del estrecho, el crudo difícilmente volvería a niveles previos, y que retrasos en la estabilización podrían empujarlo nuevamente hacia los US$100.

En escenarios más extremos, firmas como UBS y Macquarie han planteado que interrupciones prolongadas podrían llevar el petróleo sobre los US$120 e incluso acercarlo a los US$150 por barril.