El dólar cerró este viernes con una marginal subida de $0,8 frente al peso, en una sesión marcada por alta volatilidad y fuerzas externas contrapuestas.
En concreto, el billete verde terminó sus operaciones más líquidas en puntas de $893,50 vendedor y $893,20 comprador.
Al hacer la comparación con el cierre de la semana pasada cuando cerró en $921 vendedor, la divisa retrocedió $27,5 en la semana, en días movidos en los mercados debido al acuerdo de cese al fuego entre Estados Unidos e Irán.
Al respecto, Felipe Sepúlveda, jefe de análisis para Admirals Latinoamérica, explicó que la jornada estuvo marcada por una reversión parcial de las caídas observadas durante la apertura.
En el frente externo, "el Dollar Index (DXY) moderó sus pérdidas y retrocedió solo un 0,09% hasta los 98,42 puntos, manteniéndose en niveles bajos pero mostrando cierta estabilización tras el impacto del reciente dato de inflación en Estados Unidos".
El IPC de marzo reflejó un alza mensual de 0,9%, el mayor desde mediados de 2022, elevando la inflación anual a 3,3%, lo que "refuerza un escenario donde la Reserva Federal tendría menor margen para recortes de tasas en el corto plazo", agregó.
En paralelo, el cobre —principal soporte del peso chileno— extendió con fuerza su rally, subiendo un 2,32% hasta los US$5,88 la libra, alcanzando máximos desde marzo, lo que operó como un factor de presión bajista adicional sobre el tipo de cambio.
Thomas Naeter, analista de mercado de Capitaria, advirtió que "en este contexto, el tipo de cambio podría mantenerse presionado a la baja, aunque condicionado por la evolución del conflicto geopolítico y el comportamiento del petróleo".