A sus 20 años, Barron Trump, hijo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dio su primer paso formal en el mundo de los negocios con una apuesta poco habitual: una marca de bebida basada en yerba mate.
Se trata de Sollos Yerba Mate Inc., que prepara el lanzamiento de su primer producto para mayo de este año, con un pack de 12 latas con sabor a piña y coco. La compañía se define, según su perfil corporativo, como "una marca de bebida y estilo de vida construida en torno a la yerba mate e ingredientes limpios y funcionales".
Barron figura como uno de los cinco directores de la firma, junto
a Rodolfo Castello, Valentino Gomez, Spencer Bernstein y Stephen Hall.
De acuerdo con algunos medios, Bernstein y Hall —quienes además ejercen como presidente y vicepresidente— fueron compañeros suyos en la escuela privada Oxbridge Academy, ubicada en West Palm Beach, cerca de la residencia familiar en Mar-a-Lago.
Primera incursión en consumo masivo
Aunque este es su primer proyecto en la industria de consumo masivo, no es su debut absoluto en los negocios.
Tras cumplir 18 años, el menor del clan Trump participó en la creación de Trump, Fulcher & Roxburgh Capital junto a dos compañeros, firma que fue disuelta posteriormente tras la victoria electoral de su padre.
Pese a ello, los detalles sobre Sollos (su nuevo proyecto) aún son limitados. Su sitio web no presenta información pública relevante, aunque su información en LinkedIn sugiere que el nombre —"sol" leído al derecho y al revés— busca evocar el estilo de vida al aire libre característico del sur de Florida.
Interés empresarial y patrimonio
El interés de Barron Trump por el mundo de los negocios ha sido seguido de cerca por medios internacionales.
En marzo, la revista People adelantó que el joven, actualmente estudiante de Economía, se encontraba en un "punto de inflexión" personal, con la intención de consolidar una carrera empresarial y construir su propia marca.
"Barron ha heredado el interés de su padre por generar dinero y hacerse un nombre, y está en camino a ser empresario", dijo una fuente cercana a esa publicación.
En paralelo, su patrimonio también ha sido objeto de estimaciones.
A fines del año pasado, Forbes calculó su fortuna en torno a los US$150 millones, por delante de algunos de sus hermanos, además de una mayor cantidad de dinero almacenado en 'tokens', que podría alcanzar unos US$525 millones, fruto de su experiencia en el mundo cripto.
De hecho, a Barron se le atribuye un rol en el acercamiento de su padre al mundo cripto, así como participación en la plataforma World Liberty Financial, impulsada junto a Donald Trump y sus hermanos mayores, aunque sin un rol ejecutivo formal.
Más allá de sus iniciativas empresariales, el hijo menor del mandatario ha mantenido un perfil público relativamente bajo, aunque no exento de especulaciones.
En plataformas digitales han surgido versiones —no confirmadas— sobre su posible influencia en la estrategia comunicacional de la Casa Blanca, particularmente por el estilo de sus publicaciones, que algunos atribuyen a una lógica narrativa propia de generaciones más jóvenes.