El ministro de Obras Públicas, Martín Arrau, abrió la puerta a eventuales ajustes en las tarifas del TAG, aunque descartó medidas generalizadas y advirtió sobre los riesgos de decisiones apresuradas.
"Hoy día estamos evaluándolo, conversando, viendo las posibilidades, pero es caso a caso, con mucha responsabilidad y lo peor que puede pasar acá es un populismo tarifario", afirmó en entrevista con radio Pauta.
El titular del MOP reafirmó que cualquier cambio dependerá de las condiciones específicas de cada contrato de concesión.
Arrau subrayó que el sistema de concesiones, basado en la colaboración público-privada, ha sido clave para el desarrollo de infraestructura en el país y debe resguardarse.
"Ese mecanismo de acción público-privada que es fundamental y que a Chile le ha traído grandes beneficios, hay que cuidarlo. Y se cuida con señales de estabilidad a largo plazo", señaló.
En esa línea, explicó que una eventual rebaja de tarifas no es una decisión simple, dado que implica modificar contratos de largo plazo.
"Es bien complejo, por eso acá no hay que caer en el populismo ni estas cosas", sostuvo, junto con recalcar que cualquier ajuste requiere mantener los equilibrios financieros del sistema.
"La cuenta no la puede pagar la infraestructura pública, no la puede pagar el mecanismo que tenemos que fortalecer"
Martín Arrau, ministro de Obras Públicas
El ministro detalló que existen distintos tipos de contratos en las autopistas, con plazos, condiciones y mecanismos de ingresos variados, lo que obliga a analizar cada caso de manera individual. "Entonces aquí mucho se plantea que 'bajemos las cuentas'. ¿Se puede? Hay que ver", indicó.
Además, enfatizó que el Estado dispone de herramientas para modificar las condiciones contractuales, como compensaciones o extensiones de plazo, aunque siempre dentro de límites legales. "La ley nos da un plazo máximo de 50 años en las concesiones. Entonces no es que esto es infinito", explicó.
Respecto del impacto en los usuarios, Arrau reconoció que las tarifas pueden estar generando presiones mayores a las previstas inicialmente. "Cuando vemos que efectivamente hay tarifas que hoy día están impactando potentemente, más de lo que se esperó cuando se diseñó este sistema, en el presupuesto familiar, por supuesto que hay algo que podemos analizar", comentó.
Sin embargo, insistió en que cualquier decisión debe ser cuidadosamente evaluada para evitar efectos indeseados. "La cuenta no la puede pagar la infraestructura pública, no la puede pagar el mecanismo que tenemos que fortalecer", advirtió.
En paralelo, el ministro también apuntó a la necesidad de abordar el aumento en la evasión del pago del TAG.
"Hoy día la gran mayoría de chiles paga, pero los niveles de evasión han aumentado, y tenemos también que tener medidas para evitar eso", señaló.
Durante el fin de semana, Arrau ya había abordado el tema en una entrevista con El Mercurio, donde recordó que en 2019 se eliminó un factor adicional de reajuste anual de 3,5% en las tarifas, quedando solo el ajuste por IPC, tras un acuerdo entre el MOP y las concesionarias.
En esa oportunidad, el ministro destacó que la legislación vigente permite introducir modificaciones a los contratos, aunque reiteró que el foco debe estar en proteger tanto a los usuarios como la sostenibilidad del sistema.