La Superintendencia de Electricidad (SEC) se demoró nueve veces más que el promedio en reliquidar la deuda con las distribuidoras que se acumuló entre 2020 y 2024. El proceso de reliquidación ocurre por el desfase entre que debe regir una tarifa para las cuentas de la luz y cuando realmente se comienza a cobrar el nuevo valor. En general, este desfase es de algunos meses, pero en el caso del último proceso para determinar el Valor Agregado de Distribución (VAD) —es decir, el precio que cobran las empresas distribuidoras por proveer el servicio, que es fijado por la Comisión Nacional de Energía (CNE)— se retrasó por varios años. Este desfase dio origen a una deuda de más de US$ 800 millones, que a diferencia de otras reliquidaciones, iba a causar un alza notoria en las cuentas. En este contexto, la SEC se demoró 294 días en dar la orden a las empresas eléctricas para comenzar a cobrar esta deuda: el 21 de abril de 2025 se publicó en el Diario Oficial el decreto supremo que autorizaba realizar la reliquidación y recién el 9 de febrero de 2026 la SEC ordenó los términos en los que las distribuidoras pagarían esta deuda. Considerando todos los procesos de reliquidación desde 2010 hasta la fecha, la SEC se demora en promedio 32 días en ordenar los términos de la reliquidación. En 2013, la institución se retrasó apenas un día. En ese caso, el período a reliquidar era de principios de noviembre de 2012 a fines de febrero de 2013.