Los Emiratos Árabes Unidos anunciaron que abandonarán la OPEP y su alianza ampliada OPEP+ a partir del 1 de mayo.
"Uno de los elementos centrales parece ser la intención de los Emiratos Árabes Unidos de liberar sus cuotas de producción y operar de acuerdo con su capacidad real, en lugar de mantenerse sujetos a los límites impuestos por la OPEP"
Ignacio Mieres, analista
Esto, en una decisión que marca un duro golpe para el bloque liderado por Arabia Saudita y que se produce en medio de la crisis energética generada por la guerra con Irán.
La salida pone fin a cerca de seis décadas de permanencia del país en la organización y abre un nuevo capítulo para el mercado global del crudo, en momentos en que la oferta enfrenta fuertes restricciones por el conflicto en Medio Oriente.
El ministro de Energía emiratí, Suhail Al Mazrouei, explicó que la decisión fue adoptada tras una revisión estratégica y sostuvo que el escenario actual ofrecía una oportunidad para concretarla. Según indicó, la escasez de suministro obliga a reaccionar con mayor rapidez y flexibilidad, sin depender de los procesos colectivos de decisión del cartel.
Detrás del quiebre también pesan años de tensiones con
Arabia Saudita.
Ambos países habían chocado en distintas reuniones de la OPEP+ por sus diferencias respecto de la política de producción: Abu Dabi buscaba expandir su capacidad petrolera, mientras Riad impulsaba restricciones para sostener los precios internacionales.
Actualmente, los Emiratos Árabes Unidos son el tercer mayor productor del grupo, detrás de Arabia Saudita e Irak, por lo que su salida altera de forma relevante el equilibrio interno del bloque.
Ignacio Mieres, head of research de la app de inversiones XTB, señaló que "uno de los elementos centrales parece ser la intención de los Emiratos Árabes Unidos de liberar sus cuotas de producción y operar de acuerdo con su capacidad real, en lugar de mantenerse sujetos a los límites impuestos por la OPEP".
Sin embargo, advirtió que ese objetivo enfrenta una restricción clave: el riesgo sobre el estrecho de Ormuz. "Aumentar la producción no necesariamente implica poder exportar más", sostuvo.